Aula – Taller en Derechos Humanos por medio de la Literatura Paraguaya


MANÚ; EL GUERRERO DE LA LITERATURA PARAGUAYA – Análisis de la vida y obra de Manuel Ortiz Guerrero desde la perspectiva del Derecho a la Libertad de pensamiento.
08/04/2010, 6:59 PM
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MANÚ; EL GUERRERO DE LA LITERATURA PARAGUAYA – Análisis de la vida y obra de Manuel Ortiz Guerrero desde la perspectiva del Derecho a la Libertad de pensamiento.

Pesquisa de Investigación.

https://derechoshumanosyliteraturaparaguaya.wordpress.com

MIGUEL ÁNGEL MÉNDEZ

Asunción, 2010

  • OBJETIVO PRINCIPAL:

–         Se pretende con este trabajo criticar el lugar que el curriculum de la Educación Media -heredado de la Tiranía Stronista- ha destinado al excelso escritor paraguayo Manuel Ortiz Guerrero; cercenando la matriz de pensamiento del autor a objeto de hacerlo presentable a los educandos.

  • OBJETIVOS SECUNDARIOS:

–         Esbozar la obra de Manuel Ortiz Guerrero en el Contexto del Modernismo Hispanoamericano.

–         Conocer la corriente Modernista de Ortiz Guerrero.

–         Recopilar las obras de Manuel Ortiz Guerrero en las cuales se exponga su pensamiento social y político.

–         Contribuir con información a una mejor comprensión de la obra del escritor guaireño.

–         Conocer el conflicto bélico en el cual participó de niño el poeta.

  • METODOLOGÍA:

A fin de cumplir con los objetivos de esta pesquisa literaria se utilizó como método de trabajo la indagación bibliográfica, elaboración de fichas bibliográficas y entrevistas a informantes clave. Así mismo se consultó la Declaración Universal de los Derechos Humanos a objeto de conocer los artículos de ella referidos a la Libertad de Pensamiento. El trabajo es explicativo con esbozo de una hipótesis de trabajo.

  • LOS DERECHOS HUMANOS REFERIDOS A LA LIBERTAD DE PENSAMIENTO Y CONCIENCIA.

Artículo 18

Toda persona tiene derecho a la libertad de pensamiento, de conciencia y de religión; este derecho incluye la libertad de cambiar de religión o de creencia, así como la libertad de manifestar su religión o su creencia, individual y colectivamente, tanto en público como en privado, por la enseñanza, la práctica, el culto y la observancia.

Artículo 19

Todo individuo tiene derecho a la libertad de opinión y de expresión; este derecho incluye el de no ser molestado a causa de sus opiniones, el de investigar y recibir informaciones y opiniones, y el de difundirlas, sin limitación de fronteras, por cualquier medio de expresión.

Artículo 20

1. Toda persona tiene derecho a la libertad de reunión y de asociación pacíficas.

2. Nadie podrá ser obligado a pertenecer a una asociación.

HIPÓTESIS DE TRABAJO: El curriculum de la Educación Media del MEC –heredado de la tiranía Stronista- cercena el pensamiento del poeta Manuel Ortiz Guerrero; presentándolo como un escritor apolítico, violando así los artículos de la Declaración Universal de los DD.HH. referidos a la libertad de pensamiento.

DESARROLLO DE LA PESQUISA

INTRODUCCIÓN:

Como muchos otros niños de este país; Ortiz Guerrero fue un niño combatiente de una revolución; luego de la cual tuvo que exiliarse. De regreso y adulto; fue un poeta comprometido con las grandes corrientes progresistas en Latinoamericana, como se constata en sus poemas ‘Nicaragua’ y ‘México’. Comprendemos que en la noche de la tiranía el silencio fue salud. Pero creemos que ya es el momento de empezar a hablar… solamente para tener una imagen cabal del poeta guaireño y su pensamiento.

  • PRIMERA PARTE: LA VIDA DE MANUEL ORTIZ GUERRERO

FUENTE: http://www.villarrica.com.py/miciudad/cultura/cultura_manu.htm

Escribió su mejor poema con su propia vida. Identifico su vocación poética con una humildad y con una dignidad incorruptible. Quiso dormir el sueño definitivo ala sombra de unas alas que se habían cruzado mágicamente un día, en su camino. Busco la complicidad de la música y dejo sus versos atados para siempre en la guarania. Poeta Rubendariano en castellano, profundamente conocedor de los rumores de su tierra, en guaraní. El poeta que alcanzo mayor popularidad hasta hoy, en el Paraguay.

“Fue excelso vate, y su mejor poema fue su vida”

Nació en Villarrica, Capital del IV departamento del Paraguay: Guiará, en el año 1.897, su infancia fue acunada por los sones milenarios de la brisa  del Yvytyruzú, y la poesía del paisaje enmarcado por los cerros, fue palabra para pintar un paisaje, fue verbo para el amor y fue alegato que marcó un camino, cuando exhortó a  atreverse siempre, pues es ese un culto que pocos profesan.

Fueron sus padres, don Vicente Ortiz y doña Susana Guerrero, quien falleció al nacer el futuro bardo. El cuidado de la criatura estuvo a cargo de la abuela paterna, doña Florencia Ortiz, la abuela se hizo cargo del niño, inteligente y eficaz que fue nutriendo su sensibilidad con las experiencias dulces de la vida de ese pueblo bordeado de cerros y encantadores paisajes.  Su vocación poética despierta muy temprano, y empieza a balbucear sus primeros versos. Estudió las primeras letras en su ciudad natal, hasta el 3er. curso, favorecido en su dedicación al estudio por su natural solitario y señalado entre sus compañeros por su afabilidad y suave trato.  Fueron sus compañeros, relevantes figuras de las letras paraguayas, como Natalicio González, Leopoldo Ramos Giménez, Facundo Recalde. Sus restos descansan en Villarrica.

Desde estos primeros años data la manifestación de sus dotes de recitador y el gusto por el arte literario.

Llegó a Asunción en el año 1.914 para ingresar al 4to. Curso del Colegio Nacional, donde no alcanzó a graduarse de bachiller.  El poeta se da a conocer en los cenáculos de la época y se luce con su voz y su dominio de la palabra. Vive momentos de apremio con su amigo Molinas Rolón, con quien comparte una modesta pieza de pensión, turnándose en el uso de la única frazada que poseían y alumbrándose con velas robadas de los cementerios.

En el Colegio Nacional de Asunción continuó sus estudios, pero ya para esa época era conocido como poeta valioso. Se le acercaron muchos jóvenes que vieron en él un guía hacia mejores éxitos.

Publicó sus primeros versos en La Revista del Centro Estudiantil. Más tarde apareció Loca, en Letras, que dirigía Manuel Riquelme.

Corrió también los azares de la vida artística y conoció las penurias tradicionales que acompañan casi siempre a los auténticos poetas.

En 1912, por razones políticas, se refugió en Brasil y volvió terriblemente enfermo de LEPRA. Cuando madura el poeta y sus versos brotan a borbotones como un acto fisiológico de vivir; cuando el  alma viste el ropaje de la virtud y el talento, la carne sufre el látigo de una enfermedad incurable y el destino sella la fatalidad  dicha enfermedad que lo llevaría a la tumba. Estuvo en Posadas y regresó a Asunción. Se vio desde entonces carcomido por su mal. Resulta emocionante oírlo cantar – en medio de su situación – a la “Rosada Juventud” y oír su queja desesperada.

Volvió a Villarrica y permaneció aislado, cuidando de no contagiar su mal a nadie ni causarle mengua de clientela a su médico con su presencia en el consultorio.

Dalmacia fue su compañera en esta etapa decisiva de su vida, hasta morir, lo alentó de su sueño de poesía, y le prodigó los cuidados necesarios para vivir dignamente sus últimos años.  El poeta busca la soledad y se aleja de sus amigos pero Dalmacia le entrega todo su tiempo y su cariño.

En ese ambiente continúa escribiendo sus mejores cantos, que él mismo imprime en una vieja minerva. Gracias a un denodado esfuerzo se defendió contra la mendicidad y conservó la libertad. Publica el libro el Surgente y compra una imprenta a crédito, construye su propio rancho,  en la que vive y trabaja con Dalmacia haciendo funcionar en el Zurucuá – Editorial Paraguaya. Allí escribió y publicó sus libros posteriores, hasta que la enfermedad fue haciendo estragos en su cuerpo y en sus fuerzas. Se alejó sistemáticamente de los amigos encumbrados por la política, a fin de no parecer aprovecharse de las oportunidades.

Su rancho se convirtió en escuela, adonde concurría la juventud con sus ensayos y sus inquietudes y salía orientada y llena de un nuevo empuje.

Unos pocos amigos como Facundo Recalde y José Asunción Flores, siguen visitándolo. Este último creará la guarania, engendrada sobre los versos y el estímulo de Ortiz Guerrero. Finalmente, fallece en 1933 en Asunción, dejando una vida consagrada a la poesía y a los versos quedando de esta manera sellada el nombre de nuestro querido Ortiz Guerrero en la historia culta de nuestra ciudad.

Consideran muchos en el Paraguay, con sentimentales razones, que Manuel Ortiz Guerrero ha sido el poeta nativo que ha llegado más hondamente al corazón de su pueblo por los caminos de la sencillez y la emoción. Así lo entiende también el celebrado músico paraguayo José Asunción Flores, y en gesto que honra, ha rotulado su orquesta autóctona con el nombre del que fuera su cordial  amigo, espiritual y desdichado vate que, afrontaba con singular entereza un terrible mal, dijo serenamente su canción hasta el instante postrero en que partió de este mundo a la edad de 39 años.

Tenemos un interesante aporte de Carlos A. Caroni, quien escribió en la década del cincuenta una breve biografía en la que se evidencia su admiración. Cuenta allí que no tuvo Ortiz Guerrero una educación esmerada. Nació, creció y despertó a las sabidurías elementales del mundo con el escaso bagaje intelectual de su medio y de su modesta cuna.

El poeta de Villarrica cuenta el articulista que “nunca un poeta alcanzó tanto prestigio en el corazón de su pueblo como Ortiz Guerrero. Sus poemas era recitados en reuniones, veladas artísticas, tertulias, actos escolares y por recitadores de oficio de todas partes que se ofrecían espontáneamente, deseosos de comunicar la emoción de los versos.”

  • SEGUNDA PARTE: EL MODERNISMO

Fuente: http://roble.pntic.mec.es/~msanto1/lengua/2modern.htm

EL SIGLO XX

SITUACIÓN DE ESPAÑA.

Situación social y política Situación cultural y artística
– A finales del siglo XIX se van consolidando las democracias en Europa.

– La revolución industrial provoca un éxodo de la población rural hacia las ciudades. Las clases obreras se concentran alrededor de las fábricas. Las ciudades tuvieron que afrontar problemas diversos:

  • Dificultades para cubrir las necesidades básicas de la población: alimentos, agua potable, luz, servicios sanitarios…
  • Problemas de vivienda. Las casas se amontonan en los suburbios y carecen de condiciones higiénicas.

– El siglo XX hereda varios problemas políticos del anterior:

  • Se consolida el socialismo que defiende a los obreros frente a la burguesía conservadora.
  • En Europa surgen tensiones nuevas: el triunfo del comunismo en Rusia y la Primera Guerra Mundial.
  • En España se sufren conflictos militares con Marruecos y con las colonias de América.
– La ciencia y la técnica se desarrollan asombrosamente:

  • En 1900 se crea el Ministerio de Instrucción Pública, que da subvenciones oficiales a la enseñanza primaria. Hasta el momento ésta se impartía en centros creados por el Ayuntamiento o instituciones religiosas.
  • A finales del siglo XIX, Giner de los Ríos funda la Institución Libre de Enseñanza, que tuvo un gran prestigio entre los intelectuales.
  • La Biología y la Medicina avanzan mucho gracias a la labor investigadora de Santiago Ramón y Cajal, cuyos éxitos la valieron el Premio Nobel de Medicina en 1906.
  • En el campo de la técnica sobresale Narciso Monturiol con sus estudios sobre navegación submarina, perfeccionados más tarde por Isaac Peral, que creó el submarino.

– En arte aparecen continuos movimientos estéticos, conocidos con el nombre de -ismos (dadaísmo, cubismo, surrealismo…), que tienen algunas características comunes:

  • Combaten todo aquello que se tomaba como verdad indudable en el terreno artístico.
  • Adoptan una actitud de rechazo ante el pasado y realizan enormes esfuerzos para buscar caminos nuevos en el arte.

El Modernismo

Los orígenes de este movimiento literario hay que buscarlos en los poetas hispanoamericanos, al publicar el poeta nicaragüense Rubén Darío, en 1888, un libro de poesía titulado Azul.
En este libro se observa una notable influencia de la literatura francesa, sobre todo del Parnasianismo y el Simbolismo.

  • El Parnasianismo, con su afición por la mitología greco-latina, nórdica y oriental, y el gusto por lo plástico, despierta el gusto de lo puramente estético y decorativo.
  • El Simbolismo pretende descubrir la realidad escondida de las cosas (los símbolos) y la correspondencia que existe entre éstos y nuestras sensaciones (color, sonido, música…).

Podemos definir el Modernismo como un movimiento artístico que reacciona contra el Realismo acusándolo de prosaico y ramplón que busca ante todo la belleza por sí misma, lo exótico, lo exquisito y el Arte como única finalidad.

La renovación estética

El espíritu de protesta que caracteriza a los modernistas se traduce en un afán de buscar nuevas formas estéticas.

  • Los modernistas no sienten preferencia por los temas burgueses y cotidianos de los realistas; sino que prefieren los aristocráticos: palacios elegantes, jardines exóticos, princesas distinguidas. Todo está rodeado de esplendor: fuentes y estanques sobre los que se reflejan elegantes cisnes y jardines cargados de árboles y plantas.
El olímpico cisne de nieve
con el ágata rosa del pico
lustra el ala eucarística y breve
que abre al sol como un casto abanico.

Rubén Darío

  • Los modernistas vibran ante los sentimientos patrióticos y esperan que su país resurja con gloria.
  • Evocan el pasado histórico de su país, con sus leyendas medievales, sus héroes, reyes y personajes famosos.
  • Prefieren la intimidad del poeta, manifestando los sentimientos más profundos de melancolía, tristeza y nostalgia.

La métrica y la lengua se renuevan notablemente para lograr la sensación de que todo es exquisito, refinado y selecto.

  • Se reutilizan los versos y estrofas de otras épocas, como el alejandrino del Mester de Clerecía, o se recuperan otros que ya no se empleaban, como el decasílabo y dodecasílabo.
  • El ritmo será una de las mayores innovaciones que los modernistas apliquen a sus versos. Gracias a ello consiguen importantes efectos musicales y sonoros. Los acentos rítmicos logran reflejar sus sentimientos
  • Utilizan un lenguaje cargado de palabras cultas (como olímpico, áureo, ágata…), de metáforas y diversos recursos estilísticos.
Los claros clarines de pronto levantan sus sones,
su canto sonoro,
su cálido coro,
que envuelve en un trueno de oro
la augusta soberbia de los pabellones.

Rubén Darío (Marcha Triunfal)


Escritores modernistas

  • Rubén Darío

Se llamaba Félix Rubén García Sarmiento. Nació en Nicaragua en 1867 y murió en el mismo país en 1916. Al principio se dedicó al periodismo y visitó diversos países de América y Europa; en España fue diplomático. Más tarde se dedicó a sus dos pasiones predilectas: vivir y escribir poesía. Pasó por etapas de bienestar y de miseria. Una vida tan intensa y desordenada minó su salud y murió a los 49 años.

Francia y España fueron los países que más influyeron en su poesía que se caracteriza por el culto a la belleza pura, el arte por el arte. El color, el sonido, la palabra constituyen belleza. No interesa el contenido del poema sino su capacidad de sugerir emociones estéticas.

A los 21 años publicó su libro de poemas Azul con el que obtuvo un gran éxito. Con posterioridad publicó Cantos de vida y esperanza, un conjunto de poemas cargados de colorido y musicalidad en los que exalta la Hispanidad. Otra obra importante fue Prosas profanas.

Sonatina (Rubén Darío)
La princesa está triste… ¿Qué tendrá la princesa?
Los suspiros se escapan de su boca de fresa,
que ha perdido la risa, que ha perdido el color.
La princesa está pálida en su silla de oro,
está mudo el teclado de su clave sonoro,
y en un vaso, olvidada, se desmaya una flor.
El jardín puebla el triunfo de los pavos reales.
Parlanchina, la dueña dice cosas banales,
y vestido de rojo piruetea el bufón.
La princesa no ríe, la princesa no siente;
la princesa persigue por el cielo de Oriente
la libélula vaga de una vaga ilusión.
¿Piensa acaso, en el príncipe de Golconda o de China,
o en el que ha detenido su carroza argentina
para ver de sus ojos la dulzura de luz?
¿O en el rey de las islas de las rosas fragantes,
o en el que es soberano de los claros diamantes,
o en el dueño orgulloso de las perlas de Ormuz?
¡Ay la pobre princesa de la boca de rosa
quiere ser golondrina, quiere ser mariposa,
tener alas ligeras, bajo el cielo volar;
ir al sol por la escala luminosa de un rayo,
saludar a los lirios con los versos de mayo
o perderse en el viento sobre el trueno del mar.
Ya no quiere el palacio, ni la rueca de plata,
ni el halcón encantado, ni el bufón escarlata,
ni los cisnes unánimes en el lago de azur.
Y están tristes las flores por la flor de la corte,
los jazmines de Oriente, los nelumbos del Norte,
de Occidente las dalias y las rosas del Sur.
¡Pobrecita princesa de los ojos azules!
Está presa en sus oros, está presa en sus tules,
en la jaula de mármol del palacio real;
el palacio soberbio que vigilan los guardas,
que custodian cien negros con sus cien alabardas,
un lebrel que no duerme y un dragón colosal.
¡Oh, quién fuera hipsipila que dejó la crisálida!
(La princesa está triste, la princesa está pálida)
¡Oh visión adorada de oro, rosa y marfil!
¡Quién volara a la tierra donde un príncipe existe,
-la princesa está pálida, la princesa está triste,
más brillante que el alba, más hermoso que abril!
-“Calla, calla, princesa -dice el hada madrina-;
en caballo con alas, hacia acá se encamina,
en el cinto la espada y en la mano el azor,
el feliz caballero que te adora sin verte,
y que llega de lejos, vencedor de la Muerte,
a encenderte los labios con un beso de amor”

TERCERA PARTE: MANÚ EN UN MATERIAL PUBLICADO POR DEL MEC

FUENTE: http://www.mec.gov.py/cmsmec/?page_id=17303

Manuel Ortiz Guerrero (1894-1933)

Manuel Ortiz Guerrero nació en el barrio Ybaroty, en la ciudad de Villarrica del Espíritu Santo, Paraguay, el 16 de julio de 1894, hijo de Vicente Ortiz y Susana Guerrero, quien falleció al dar a luz al niño. Fue criado por su abuela paterna, doña Florencia Ortiz. Realizó sus primeros estudios en una escuela de Villarrica, destacándose en su niñez por su contracción a las faenas escolares.

Tímido y retraído, era afectuoso y afecto a la soledad. En el Colegio Nacional de Villarrica sobresalió como declamador, ya por entonces, escribió sus primeros versos. Sus compañeros comenzaron a llamarle con el apodo que lo inmortalizaría: Manú.

Fue en su época uno de los pocos que representaba el modernismo. Fueron sus compañeros, relevantes figuras de las letras paraguayas, como Natalicio González, Leopoldo Ramos Giménez, Facundo Recalde.

En 1912, intervino en una lucha armada, acompañando a su padre. Derrotado el bando donde militara el poeta, tuvo que marchar al exilio, en el Brasil, donde contrajo el beri-beri y se engendró el mal que acabaría tempranamente con su vida.

Su enfermedad, ensombreció su vida social, no así su producción literaria, aparece varias veces en sus versos. Mucho antes había viajado a Asunción para completar la secundaria en el Colegio Nacional. Allí adquirió la fama de orador y recitador, y vivió un prolífico período de bohemia escribiendo para los diarios y algunas revistas literarias. Su obra en castellano recibió las influencias de Rubén Darío, aunque sus mejores trabajos los escribió en guaraní. Algunos versos alternan ambos idiomas. Su estilo no fue uniforme.

Con el avance de su enfermedad, decidió volver a Villarrica, donde se encerró a vivir con gran dignidad sin pedir o aceptar la ayuda de nadie. Dejó de salir a la calle durante el día, de allí que en las representaciones de su persona siempre apareció totalmente cubierto por una gran capa negra y un sombrero de alas muy anchas. Compró una imprenta e instaló su propia editorial, Zurucu’á-Editorial Paraguaya, que manejaba con su compañera, Daidamia, gracias a la cual recuperó la alegría de vivir.

Publicó sus primeros poemas en la “Revista del Centro Estudiantil”, luego de lo cual, periódicos capitalinos le abrieron sus puertas. Una de sus obras más consagradas, el bellísimo poema “Loca” apareció en la revista “Letras” y concitó la atención general y con él, el poeta llegó al alma de su pueblo. Vive por entonces con el también poeta Guillermo Molinas Rolón. Su más importante biógrafo y compañero, el dramaturgo Arturo Alsina escribe acerca de aquella época: “…En la casucha que les sirve de albergue no se come todos los días y en las noches de invierno han de dormir por turno para poder utilizar la única frazada con que cuentan”.

Alsina, sentencia: “Independientemente a su vasta contribución a las letras paraguayas y a la influencia moral que ejerció, hay que sumar aquella de significación espiritual que, prolongándose en el tiempo, no cesa de dar frutos… El folklore, la música, la poesía, el teatro de sentido popular, encuentran en él, en algunos géneros el creador, en otros, el alentador de aliento poderoso… Ante él acuden Julio Correa, tímido con las primeras escenas de su autóctono teatro, con sus versos, comprimidas viñetas de emoción; Gómez Serrato, con los originales de “Jasy jatere”, que Manú prologa y edita…”

Reunía en sí los rasgos típicos del poeta de su tiempo: bohemia impenitente, alto contenido de romanticismo en sus actos, gestos y escritos, amistad prodigada sin dobleces, nobleza espiritual y alto altruismo, dignidad a toda prueba. Se cuenta que hurtaba velas del camposanto para alumbrar sus noches, que compartía con otros poetas y músicos, como él.

Sus grandes obras siguen a “Loca”; “Raída poty”, “Guarán-i”, “La sortija”, “Diana de gloria”.

La lírica de Manuel Ortiz Guerrero es un marco referencial para estudiar a todos los poetas líricos connacionales. Su vida fue rara y embellecida mezcla de grandeza y dolor. Cuando madura el poeta y sus versos brotan a borbotones como un acto fisiológico de vivir; cuando el alma viste el ropaje de la virtud y el talento, la carne sufre el látigo de una enfermedad incurable y el destino sella la fatalidad de una temprana muerte.

Escribió indistintamente en español y en guaraní, aunque en guaraní, logró resultados admirables, sobre todo en los bellísimos poemas que sirven de texto a las guaranias más importantes del Maestro José Asunción Flores: “Panambí verá”, “Nde rendape aju”,”Kerasy”y”Paraguaype”. En su libro “La poesía paraguaya – Historia de una incógnita” escribe el crítico e intelectual brasileño Walter Wey: “Ortiz Guerrero personificó el heroísmo de ser intelectual en un Paraguay sin editores, todavía, el de tener que vivir exclusivamente del arte, ya que no sabía hacer otra cosa que poetizar y tocar la guitarra. Fue el poeta y el tipógrafo de sus poesías.

Las imprimía en la pequeña y tosca máquina tipográfica de su propiedad y vendía los folletos de puerta en puerta. Consiguió conmover al pueblo y lo obligó a volverse sentimentalmente hacia el pobre leproso, que ya al fin de su vida, recibía los últimos amigos en el rincón más oscuro del miserable cuarto, colocando las siglas estratégicamente distantes de la cama, para que ellos no viesen la “carne pecadora que ya tiene las señales profundas de la vida” lo que realzaba, entre tanto, aún más, los hermosos “ojos de color esperanza”. Las huellas de esta lucha con la vida y por la vida quedaron en algunos de sus versos y en la prosa de los anuncios dolientes que ponía en los folletos intitulados “Cantimplora”, que atestiguan el doloroso destino del poeta de guaranítico aliento para cantar e implorar que le comprasen los libros…”

Su producción literaria es considerada como la más popular en la historia de las letras paraguayas, data de la década de los años ‘20 en la cual publicó poemarios como “Surgente”, “Pepitas” y “Nubes del este” y obras teatrales como “Eireté”, “La conquista” y “El crimen de Tintalila”. Póstumamente aparecieron sus “Obras completas” – sin incluir trabajos inéditos- en1952, y “Arenillas de mi tierra”, en 1969. También escribió, a más de las ya citadas letras en guaraní para las guaranias de su compañero y amigo José Asunción Flores, “Buenos Aires, salud”, Delirio de Pizzicato, Endoso Lírico, La amarga plegaria de unos labios en flor, Suma de Bienes, La Amada Inefable, junto a las letras musicalizadas de Canción del Soldado, Paraguaýpe, Nde Rendápe Aju, Panambí Vera, la segunda letra de India (que es la versión conocida universalmente), son flores de un vergel que aún perdura con su aroma lírico en la poesía paraguaya. Es justo reconocer la talla de artista, la solidaridad en la lucha por fortalecer la producción cultural, cuando alienta a José Asunción Flores a seguir creando, a sobreponerse de los embates de los descreídos y al desaliento de una crítica inmisericorde, incentivándolo a proseguir la lucha, continuar creando.

Casado con su inseparable compañera Dalmacia, falleció el 8 de mayo de 1933, víctima del mal de Hansen, antes de cumplir cuarenta años. Sus restos reposan en su ciudad natal y una céntrica plaza asuncena que lleva el nombre de “Manuel Ortiz Guerrero y José Asunción Flores” perenniza la memoria de estos creadores, sin duda de los más populares en la rica historia del arte paraguayo.

Fuente: Recopilación de Internet

  • CUARTA PARTE: LA OBRAS MÁS POLITICAS DE MANÚ

A NICARAGUA[1]

Víctima sin defensa del monroismo

Por todo el Continente cunde un escalofrío;

Al azulado abismo del lago de Managua

Donde hicieran sus nidos los cisnes de Darío,

Anfibios yankis entran a profanar sus aguas.

El águila del norte lanzó su desafío

Y entre sus garras, presa, devora a Nicaragua.

Sin reparar que el cóndor de los Andes, bravío,

Le mira desde el alto picacho de Aconcagua.

La América no es plaza del bélico deporte

Para que los Atilas y Alaricos del Norte

Entrenen en nosotros su bárbaros alardes!

Sin embargo… (oh afrenta!) infeliz, Nicaragua,

los sudamericanos reclamamos enaguas

porque somos cobardes

(Enero 4, 1928)

A MÉXICO[2]

Motivo: su legislación sobre la ciudadanía continental

Tierra de la perpetua conmoción irancunda:

Tu Jorullo aborigen la gran noche ilumina

¡y con tintes de alba nuestra América inunda!…

(La semilla sagrada tras los siglos germina)

“El árbol de la noche triste” por fin fecunda

Sobre su flor azteca, polen de luz latina,

La misma luz hermana que emana rubicunda

Del lucero de Chile y el sol de la Artentina.

Veinte pueblos viriles te saludan de frente

Hermanos en la vasta Liga del Continente

Por el común origen y la común unión;

Y el sincero milagro de tus fronteras rotas

Son más de cien millones los nuevos compatriotas:

Del Horno hasta Texas, una sola Nación

(1º de Enero de 1928)

A MODO DE CONCLUSIÓN:

La obra de Manuel Ortiz Guerrero es una de las obras más importantes de Latinoamérica; el precoz Ortiz Guerrero; niño combatiente a lado de su padre en las revoluciones de aquel tiempo en Paraguay; funda la edición no mercantil de libros de poesía en Paraguay; posibilitando el conocimiento de la literatura Paraguaya. Primer escritor que vive como tal en Paraguay. Víctima de la Lepra no descansa en su función de escritor y editor sin olvidar el compromiso político con los pueblos de Latinoamérica que contemporáneamente a él buscaron su segunda independencia.

No pudiendo la Tiranía Stronista ningunear la obra de este gran escritor nacional como lo hizo con otros; o acusarlo de “roedor de los mármoles de la patria”; integro la obra de este escritor al curriculum de literatura de la Educación Media, ocultando sus compromisos con la lucha de los pueblos latinoamericanos; con el objeto de presentarlo como un escritor romántico sin preocupaciones políticas algunas.

Sin embargo, no todos han sido tan injustos con el pensamiento del gran Ortiz Guerrero: José Arturo Alsina habla de él en estos términos: “Algo se ha hablado del poeta, muy poco se ha dicho del hombre (…) Su influencia no fue precisamente literaria, fue sobre todo moral y espiritual.” Para agregar luego: “Su obra y su ejemplo, lo vital y heroico, fueron espontáneos como un fenómeno. En el rancho en que habita (…) entre el ruido de la impresora, se plantean problemas de estética, se discute sobre arte y filosofía, se recita y se piensa (…) Se habla de Justicia Social con sentido cristiano, se afirma la inmortalidad del alma y se proclama la liberación del hombre”[3]

Este trabajo lejos de concluir taxativamente sobre el pensamiento político de Manuel Ortiz Guerrero, lo que pretende es brindar insumos con el objetivo de ampliar la visión sobre este poeta, recordando los artículos de los Derechos Humanos referidos a la Libertad de Conciencia y Pensamiento; lo que se ha querido poner de manifiesto es otra violación más del Estado Paraguayo en materia de D. referidos al cercenamiento de parte del pensamiento de Manú.

  • VIDEOS

–         http://www.youtube.com/watch?v=uG9eRdpIwMo

  • BIBLIOGRAFÍA

–         BUZÓ GOMEZ, SINFORIANO. Índice de la Poesía Paraguaya. Asunción. Edición Niza, 1943.

–         CENTURIÓN, CARLOS R. Historia de la Cultura Paraguaya. Asunción. Biblioteca Ortiz Guerrero. 1961

–         MARTINEZ, LUIS MARIA. El Trino Soterrado. Paraguay: Aproximación al itinerario de su poesía social. Tomo I. Asunción; Ediciones Intento, 1985.

  • INTERNET


[1] Fuente: LUIS MARIA MARTINEZ (1985). El Trino Soterrado. Paraguay: Aproximación al itinerario de su poesía social. Asunción; Ediciones Intento.

[2] Ídem 1

–         [3] CENTURIÓN, CARLOS R. Historia de la Cultura Paraguaya. Asunción. Biblioteca Ortiz Guerrero. 1961. Página 36

CLIP SOBRE MANUEL ORTIZ GUERRERO



GABRIEL CASACCIA (1907-1980)
24/03/2010, 2:32 PM
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por Víctor-jacinto Flecha

imágenes tomadas de http://jesbento.blogspot.com/


La bruta emergencia en cielo tranquilo de La Babosa de Gabriel Casaccia,(1953), una novela de escritura  raigal que tocaba  a fondo el ethos paraguayo, que  descarnadamente desnudaba con un preciosismo desolador la realidad humana y social del país, conmovió a esta sociedad que si fuera un trueno atronador, ya que estaba acostumbrada a creer que la función de la narrativa era  imaginar exóticos paisajes y personajes totalmente fuera del contexto paraguayo o textos “nativistas” de un fuerte contenido de tarjeta postal en que se describieran amores de jóvenes felices, de mujeres de trenzas floridas y apuestos campesinos con camisas de ahopoi almidonadas, sin ninguna compasión a la realidad campesina. De hecho que la mayoria de los textos narrativos, hasta que llegara Grabiel Casaccia,  eran de ese corte y en la mayoria de las veces de muy escaso valor[1].

¿Que hace que Gabriel Casaccia, el adelantado de la narrativa profunda, critica, con una estructura novelística impecable. pudiera escaparse de la realidad autocomplaciente de la época, de tener una mirada y una comprensión tan diferente a la de los demás?

Se nos ocurren tres hipótesis que pudiera responder la pregunta:  1.El contexto familiar extranjero, con perspectivas críticas hacia el país 2. su larga ausencia del país, (se alejo físicamente antes de cumplir treinta anos y no regresó nunca mas, a no ser en forma esporádica y espaciada) que lo alejo de la cultura autocomplaciente del nacionalismo paraguayo.

1. Ninez y juventud. El entorno familiar

Margherita Bibolini de Casaccia, y sus cinco hijos, de izquierda a derecha: Cesar, Alberto, Carlos Augusto, Maria Teresa,Maria Victoria con el nombrado escritor Benigno Gabriel Casaccia mientras lee.


Benigno Gabriel Casaccia Bibolini  es hijo y nieto de inmigrantes italianos. Nació en Asunción el 20 de abril de 1907, en el seno de una familia de la pequeña burguesía alta. Los Casaccia llegaron al Paraguay después de la Guerra de la Triple Alianza. Los Bibolinis es posible que se hayan avecindado al Paraguay antes de la Guerra. Un Bibolini, tiotatarabuelo de Gabriel llegó al país durante el gobierno de Carlos Antonio López. Posteriormente fue expulsado y fue cura párroco durante más de 25 años en un pueblito de La Plata, Argentina, pero aparentemente, familiares suyos quedaron en el Paraguay.[2]

Lo importante a destacar en el caso del novelista Gabriel Casaccia, es que él es ya descendiente de una colonia italiana aculturada en el Paraguay. Pertenece al grupo de inmigrantes con cierto capital y un bagaje cultural muy superior a los anteriores migrantes italianos. Este gente se inserta muy rápidamente dentro de las clases pudientes paraguayas, montan sus empresas y edifican sus mansiones a la italiana. A principios de este siglo la colectividad italiana estará bien afincada, es decir cuando nace Benigno Gabriel, sus padres ya eran parte visible de la “sociedad” paraguaya.

Su primera infancia, entre los 5 y los 7 años, tuvo que haber vivido un mundo pleno de comentarios, en el seno familiar y dentro de la colectividad italiana, sobre las guerras civiles y golpes de estado (1908/1912) sobre todo los abusos cometidos por el Coronel Jara, un mesiánico militar, hombre fuerte de la epoca, que arrazo con toda legalidad, entre las que violo a una soprano italiana, invitada por la colectividad, siendo presidente de la Republica.

Casaccia hace sus cursos primarios hasta el segundo año del bachillerato en el  Colegio San José de los padres bayoneses  (franceses), cuya experiencia escribirá después en Hombres, Mujeres y Fantoches, su primera novela. Es importante destacar el hecho de sus estudios, en el colegio San Jose. Otra vision extranjera sobre el Paraguay y los paraguayos. Exclusivo colegio de la oligarquia paraguaya de entonces, de enseñanza bilingüe español/frances, lo que lo introduce a su tercera lengua.[3]

El joven Gabriel desde los 13 – 14 años hasta los 18 – 19  años tuvo cambios permanentes de domicilio y de lugares de estudios,  Buenos Aires, Asunción, Posadas, presumiblemente debido a una guerra civil de casi dos anos de duración (1922-1923)  en que las fuerzas rebeldes invadieron y saquearon dos veces Asunción y es posible que su familia haya querido alejarlo de esa violencia. Al término de su bachillerato, que lo logra en Posadas, y ya pacificada la sociedad paraguaya, regresa a Asunción e ingresa en la Universidad Nacional de Asunción en donde obtiene el doctorado en Leyes.

Ya en esos anos  los hijos de la colectividad italiana asentada en el Paraguay,  ya se habían paraguayizado, pero aun así el  pasado de los mismos no estaría  afincado en la hecatombe nacional que fue la guerra contra la Triple Alianza que hiciera el Paraguay la catástrofe social de una pesadilla permanente sino el sueño lejano del país de sus abuelos y padres. Eso permite a estos itali-paraguayos tener la posibilidad una visión una mirada diferente del país donde nacieron y se criaron con una perspectiva critica sobre la realidad social y política del Paraguay. Pero sin embargo, sintiéndose parte de ella.

El hecho mismo que Casaccia se convierta en un alto funcionario de la Cancillería,  Jefe de Gabinete del Ministerio de Relaciones Exteriores, en momentos muy especiales antes y durante la Guerra del Chaco con Bolivia. A pedido suyo se lo traslada al frente como auditor de guerra. Y desde, ese cargo, pudo atisbar  el desenlace posterior a la guerra. Mentes perspicaces de la juventud liberal de la época, en la que se adscribía Casaccia, pudieron percibir en el ambiente de la guerra la necesidad urgente de un cambio. Durante la guerra (1932/1935) se había producido un fenómeno nuevo, un cambio en la mente y perspectiva de la población combatiente. La guerra permitió, por primavera vez, después de la hecatombe guerrera de 1870, el encuentro nacional de todos los paraguayos de las diferentes regiones del país, que anteriormente vivían en forma aislada, por un lado y por el otro, el ascenso por triunfos en las batallas de los soldados combatientes a oficiales y jefes del ejercito.[4] Los caudillos civiles, políticos del partido liberal, hegemónico en esa época, durante la guerra tuvieron un comportamiento de proteger a los más pudientes. Ellos mismos eran señores de su comarca, de lo contrario no pudieran ostentar el liderazgo, basado en el caudillismo. Eso fue creando encono en los soldados y sus familiares. Solo los pobres iban al frente. En ese contexto, los jefes militares que se enfrentaban igual que ellos a la sed, a la muerte, fue creando una nueva solidaridad grupal y el reemplazo paulatino del liderazgo civil a liderazgo militar. Los caudillos civiles eran, en perspectiva, iban siendo reemplazados por caudillo con representación militar.

El fin de la guerra y la caótica desmovilización sin ningún reconocimiento material por parte del estado, conmociono aun mas el estado de animo de los excombatientes. Los que habían ganado un nuevo estatus social por ser jefes no querían regresar a la misma situación de donde partió. Los  excombatientes  en términos generales esperaban un premio, tierras para cultivar, un apoyo efectivo del estado para volver a reestablecerse. Sin embargo, el partido liberal no pudo dejar sus viejas estructuras oligárquicas como para responder a las demandas sociales de los excombatientes. Una sublevación militar, apoyada socialmente por los excombatientes, se hace del poder y es el fin del proyecto modernizador del liberalismo y el fin del Estado Oligárquico. Los militares inauguran una nueva forma estatal, la militar autoritaria y que tendrá vigencia hasta 1989, con la caída de la longeva dictadura militar del Gral. Alfredo Stroessner.

Pocos meses antes de la emergencia del poder autoritario militar en el gobierno, golpe de estado de por medio,  Casaccia emigra a la ciudad fronteriza de Posadas, (1935) donde había vivido algún tiempo en su adolescencia.  En ese momento estaba por cumplir treinta años y su avecindamiento a esa ciudad será por  mucho tiempo. En Posadas escribirá la mayoría de sus obras. Recién en  1951 se instalará en la Buenos Aires, donde residirá hasta su muerte, ocurrida en esa ciudad en  noviembre de 1980.

2. La ideología nacionalista. Sus consecuencias para sociedad y la narrativa paraguayas-

¿Qué hizo que los paraguayos nos miráramos a nosotros mismos a través de un prismático tan deformar de la realidad que solo la percibíamos en forma idílica y ensoñadora, casi como si estuviéramos drogados con hongos alucinógenos que nos devolvía la realidad en forma absolutamente  positiva, sin ningún atisbo de critica sobre nosotros mismos? Esa droga fue la ideología nacionalista.

a) El nacionalismo novecentista

El nacionalismo paraguayo fue una ideología emergida a fines del siglo XIX y principios del XX en contraposición a una visión crítica que tenia la primera promoción intelectual, integrada por jóvenes nacidos antes de la conflagración de la Triple Alianza (1965-1970) que deja al Paraguay no solo derrotado sino exhausto con una miseria nunca vista antes en  toda la historia del país.   Esta primera promoción, integrada por Cecilio Baéz (1862-1941) y José de la Cruz Ayala (Alón) (1863 -1892) tenían una reflexión crítica con respecto al país y buscarán una explicación a la dramática realidad pos-bélica y darán una visión del proceso histórico más en acuerdo con la realidad degradada y se manifestarán hacia

Esta ideología nació  primero como una idelogia subalterna para luego  ir ganando espacio en la sociedad hasta hacerse hegemonica, en la decada de los anos 20 y con el estado militar autoritario como la ideología oficial por antonomasia.

La mayoría de los miembros de la generación del 900, nacidos en un momento trágico para el país, marcada por la impronta intelectual europeizante traída por los invasores, que ocuparon largamente el país (1869 – 1877) y lo sometieron a una dependencia económica, sin duda, pero también intelectual , ideológica. El nacionalismo positivista, en boga en los cenáculos rioplatenses, selló la orientación de los intelectuales paraguayos de la época. Estos adhirieron al cientificismo, y adoptando una erudición de cuño de “nuevo rico”, echaron las bases para producción del discurso escrito, con el propósito de superar la “barbarie” y fundar la tradición culta.

Se dedicaron de manera preferente a la historiografía, dentro de los cánones privilegiados por la escuela positivista. Pero, escarbando un poco más en las motivaciones profundas, podemos decir que no solo existieron razones de moda en el cultivo predominante de la historiografía. De manera a veces deliberada, pero sobre todo inconsciente, los integrantes de esa generación buscaron, al abordar el tema histórico, recomponer el tejido social desgarrado por la hecatombe. Recomponerlo compensatoriamente a partir de hechos heroicos relacionados con la contienda reciente, o mediante la exaltación de los protagonistas de esa “gesta gloriosa”, o mediante la recuperación de otras figuras del período anterior, consideradas como símbolos positivos en la conciencia colectiva.[5] (Bareiro/Flecha, 1985, p. 166/169)

Si bien esta generación se constituye, en general, a partir de la reivindicación de “lo paraguayo”, existen diferencias entre los adelantados, como los citados Baéz y Alón, con los propiamente pertenecientes a los que surgen alrededor del fin del siglo XIX  o principios del siglo  XX, como lo son, por ejemplo, Manuel Dominguez,(1869 – 1935) Ignacio A. Pane,(1880 – 1920) Juan E. O’Leary, (1880 -1968) etc. quienes se negarán absolutamente a toda crítica con respecto a la sociedad, mostrando por el contrario un Paraguay idílico, armónico, extraordinario. La visión de que “El Paraguay se asemeja a un enano de enorme cabeza con cuerpo raquítico y piernas secas” (Alón) se transformará en “…el pueblo paraguayo es el más feliz de la tierra” (Manuel Dominguez); o lo de que “el Paraguay es una ergástula donde se revuelcan oprimidos y degradados los campesinos” (Alón), se reconvertirá en la idea de que: “…en el Paraguay no existe lucha de clases” (Manuel Domínguez). Cualquier visión crítica será repudiada, denunciada, estigmatizada, asimilada a la traición. Dentro de ese contexto se comprenderá la marginación que rodeó la obra del escritor hispano-paraguayo Rafael Barret (1876 – 1910), quien será el único en mostrar la realidad hiriente de la miserable situación en su Dolor Paraguayo.

La situación de quiebra social desaparecerá bajo los trazos del pasado, y éste se diseñará en un mundo lineal donde no existen saltos entre las distintas dimensiones. Surgirá del texto “maravilloso” de estos escritores un Paraguay idílico, grandioso. El máximo representante “de la cruzada nacionalista” verá al Paraguay, en la época de la dictaduras del siglo pasado, de esta forma: “…era la tierra ubérrima, eran los perfumados naranjales, era la aldea blanca y sonriente, era el hogar feliz (…) era el río, era el cielo estrellado; pero también era el pasado, la historia, las tradiciones (…) los esfuerzos remotos por la libertad. (O’Leary. 1930) (Los Legionarios).

Este párrafo de O’Leary da una cabal idea de la transmutación de situaciones que caracteriza “la literatura maravillosa”. La visión del autor se proyecta y cobra vida en la dimensión ficcional representada por el “pasado glorioso” y por el contrario la realidad inmediata de los sobrevivientes es sumergida en el dominio letal del desprecio y la negación.

Ahora bien, ¿cuál es el balance de la vigencia del elemento nacionalista en el campo más estricto de la producción literaria? Una vez cumplida sumisión de factor recuperador, y políticamente condicionador después, el nacionalismo exacerbado quedó como un lastre que le llevó a tocar el fondo de lo patriotero, de lo auto-complaciente, hasta transformar la imagen “necesariamente” idealizada de comienzos del siglo en la caricatura de tarjeta postal de los años 30 y llegar a ser la ideología oficial desde, la revolución nacionalista de 1936, en que emerge los militares como propietarios del poder político (Bareiro/Flecha, 1985. p. 175). Esta ideología alienante, inhibitoria de un lectura problematizada al incrustarse en las estructuras el estado para a envolver a la sociedad civil a través de los múltiples “aparatos ideólogicos”, convirtiéndose no sólo en la ideología oficial, base de sustentación de un poder político discrecional, sino en la única ideología permitida en la sociedad paraguaya hasta el derrocamiento del Gral. Alfredo Stroessner, en febrero de 1989, después de treinta y cinco años de poder absoluto.

Dentro de ese contexto, resultó casi natural, que Casaccia fuera acusado, por su novela la Babasa, como “de roedor de los mármoles de la Patria”, de traidor y otras infamias con lo cual le cerraban la posibilidad de un retorno al Paraguay. Josefina Plá fue la única que tuvo la valentía de reconocer la calidad extraordinaria  de este obra y su carácter fundante dentro de la literatura nacional Ningún escritor, hasta que llegara Casaccia desnudó con tanto preciosismo desolador la realidad humana del Paraguay, a no ser el español Rafael Barret a principios de este siglo y que según dicen las malas lenguas, su viuda Panchita Maíz y sus dos hermanas, una, la viuda del Dr. Audibert y la otra, soltera, que vivían en Areguá, en una casa que todavía se conserva  sobre la avenida central, componen  los  dos personajes femeninos fundamentales  de La Babosa, extraña manera de que la casualidad se convierta en causalidad de la continuidad histórica en la visión de un país desolado.

Conclusiones


La familia Casaccia.

Gracias a la larga ausencia de su país, como suceden con casi todos los escritores paraguayos emigrados,   la percepción primera del mundo de su infancia se fijará en su obra como si estuviera adherida a su propia piel de escritor.  De él dijo Augusto Roa Bastos: “¼Este hombre magro, de recalcitrante, quincuagenaria juventud, tan parecido física y espiritualmente a su obra, que parece producida por generación espontánea, es el primer adelantado de la narrativa paraguaya actual. (¼) Hace (¼) años vive en la Argentina. Es por derecho propio interprete de la mitad desgarrada de un país que busca insomne y sin sosiego su otra mitad, su imposible reintegración¼”[6]. Justamente el hecho de haber vivido alejado por mucho tiempo del país le permitió escaparse del lóbrego ambiente de una mirada única, la nacionalista, permitida por las diferentes dictadura militares y sobre todo escapar de la visión complaciente de una mayoría social que creía, alimentada por los “aparatos ideológicos del estado”, en una visión “idealizada” del paraguayo, sin ningún atisbo crítico, prueba de ello las canciones y la poesía popular, exceptuando algunas producciones populares de la década de los 40, el teatro en guaraní de Correa, y la creación poética de la generación del 40 en esa década.  Gabriel Casaccia murió a los 73 años de los cuales vivió 45 años en forma continuada en Argentina sin contar sus años de adolescencia con los que llegaría fácilmente a 50 años vividos en ese país. Sin embargo, el hecho mismo de pertenecer al “ámbito extranjero”, donde es muy comun tener una mirada diferente del pais donde se reside, muy critico por cierto, le dio la posibilidad de escaparse del pasado paraguayo y mirar al país con otros ojos. Esto es lo que le permitirá a Gabriel Casaccia construir un mundo novelístico profundamente veraz y crítico de la sociedad paraguaya.

Casaccia está considerado el fundador de la moderna narrativa paraguaya, justamente por esta distancia crítica que logra para develar el ethos paraguayo. Dos situaciones de su existencia pudieran explicar el fenómeno que lo hace tan diferente de su generación intelectual. El primero, del de provenir de una familia de inmigrantes extranjeros, que le posibilitó liberarse de esa visión de nacionalismo autocomplaciente  y el otro,

El total de su producción literaria consta de diez títulos que incluyen siete novelas, dos colecciones de cuentos  y una obra de teatro. Su primera novela, Hombres, Mujeres y Fantoches (1930) la publica gracias al financiamiento de la edición que hace su abuela materna. Su segunda obra, El Bandolero (1932)  cuya edición también es financiada, pero esta vez por su otra abuela, es una obra dramática. Luego su obra posterior será publicada en el extranjero. El Guajhu (1938), de este libro de cuentos sólo se vendieron tres ejemplares en Asunción, según una carta dirigida a su hermano, donde le relata el hecho. Mario Pereda (1939) es la segunda novela del autor. El Pozo (1947), cuentos, publicada en el año de guerra civil en que la violencia se enseñorea en el país por lo menos un cuarto de la población gana el exilio. Es decir, por estas circunstancias tampoco esta obra será recensionada en Paraguay. El año siguiente  comenzó a escribir  “La Babosa”, publicada en 1952 por la editorial  Losada en Buenos Aires. Esta novela ganará notoriedad internacional. Fue la primera novela paraguaya traducida al francés. En el Paraguay causó un gran escándalo, entre nacionalistas y la gente del poder. Casaccia fue acusado “de roedor de los mármoles de la Patria”, de traidor y otras infamias con lo cual le cerraban la posibilidad de un retorno al Paraguay. Josefina Plá fue la única que tuvo la valentía de reconocer la calidad extraordinaria  de este obra y su carácter fundante dentro de la literatura nacional

Años después con el Premio Kraft de novela en su colección “La novela en América” con su novela “La llaga”, (1963) confirma su presencia en las letras del Río de la Plata. Esta novela ya logra interlocutores nacionales. Una nueva generación de escritores posibilita una positiva visión sobre la obra de Casaccia.  Los Exiliados, Premio Internacional de Novela de Primera Plana (1966),  se ubica definitivamente dentro de la novelística del continente. Esta novela será nuevamente severamente cuestionada por los exiliados que residen en la Argentina. La visión traumática de esos despojos humanos que fuera de su contexto territorial intentan sobrevivir con sus sueños, sus llagas y sus fantasmas, disgustará a los militantes políticos del exilio por despojarlos de su áurea de héroes. En 1975 publica en España “Los herederos” y luego de su muerte, en 1981 se publica, en primera edición, en Asunción, luego de más de 50 años que no se publicara ningún libro de él en dicha ciudad, “Los Huertas”, con el que cierra su mundo novelístico.

Benigno Gabriel Casaccia Bibolini nació en Asunción el 20 de abril de 1907, en el seno de una familia de la pequeña burguesía alta.


[1] Excepciones existieron un Rafael Barret o un Julio Correa. Inclusive la novela Tava`i de Maria Concepción Leyes de Chavez, publicada en 1941, aun con mejor factura, no escapa a la genérala de la  Ley.

[2]En el Paraguay se dieron dos tipos de migración italiana. En un primer momento, sobre todo, al fin de la guerra, 1870, fueron llegando al país gente de mucha pobreza o tránsfugas, que propiamente no eran todavía italianos sino pertenecientes a diversas naciones que luego compondrán el estado italiano, como los piamonteses, calabrases, napolitanos, etc. El gran flujo de una migración más estructurada, mas rica y con mayor bagaje y presencia cultural vendrá poco después de la guerra y luego de la estructuración del  Estado italiano (1870).

[3] No he averiguado si hablaba guarani

[4] Tambien habria que tener en cuenta que el ejercito ni la marina fue una casta en el Paraguay de esa epoca, por el contrario, los militares eran de origen campesino, que hablaban fluidamente el guarani con su tropa y no existia una diferencia social marcada con los soldados rasos.

[5] Bareiro Saguier, Rubén y Flecha, Víctor-jacinto. “De lo fantástico popular a lo maravilloso histórico, en Río de la Plata  Revista del Centro de Literarturas y Civilizaciones del Río de la Plata (CELCIRP), Paris 1985.

[6]Primera Plana Nº 221, Buenos Aires 21 de marzo de 1967.



“VIRIATO DÍAZ PÉREZ O EL POLÍGRAFO DE VILLA AURELIA Y LA LIBERTAD DE PENSAMIENTO.” Análisis y Discusión del escrito “Las Ideas no se Matan.”
13/03/2010, 1:34 PM
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Para este encuentro del Aula Taller en Derechos Humanos por medio de la Literatura Paraguaya referida a una Libertad fundamental de la conciencia humana que es la Libertad de Pensamiento se ha optado por la obra y la figura del escritor español radicado en Paraguay; Viriato Díaz – Perez, un polígrafo políglota dedicado tanto a la investigación Teosófica como al Ocultismo, Paléografo, con doctorado en Filosofía y Letras también identificado con estudios Orientalistas sobre la India.

A continuación se ofrece el articulado de la Declaración Universal de los Derechos Humanos referidos a la Libertad de Pensamiento, Opinión y Expresión; para luego introducir la vida y obra de Don Viriato.

El texto propuesto para discución “Las Ideas no se matan”, se entregará el Jueves 18 para su lectura presencial entre los asistentes al encuentro en la Biblioteca del Centro Cultural de España Juan de Salazar. Se recomienda confirmar su precencia al mail: ddhh.literaturaparaguaya@gmail.com a fin de no quedar sin copia.

Demás está decir que lo mejor del encuentro de los Jueves en la Biblioteca del Salazar son las discuciones y las divergentes posturas… l@ esperamos.

Imagen de Viriato Díaz -Perez

Artículos de la Declaración Universal de los Derechos Humanos referidos a la Libertad de Pensamiento, Opinión y Expresión.

Artículo 18

Toda persona tiene derecho a la libertad de pensamiento, de conciencia y de religión; este derecho incluye la libertad de cambiar de religión o de creencia, así como la libertad de manifestar su religión o su creencia, individual y colectivamente, tanto en público como en privado, por la enseñanza, la práctica, el culto y la observancia.

Artículo 19

Todo individuo tiene derecho a la libertad de opinión y de expresión; este derecho incluye el de no ser molestado a causa de sus opiniones, el de investigar y recibir informaciones y opiniones, y el de difundirlas, sin limitación de fronteras, por cualquier medio de expresión.

—————–

Viriato Díaz-Pérez[1]

 

Viriato Díaz-Pérez
Nombre real Viriato Díaz Pérez
Nacimiento 1875
Madrid, España
Fallecimiento 25 de agosto de 1958
Asunción, Paraguay
Nacionalidad Español, radicado en Paraguay
Área Literatura, Maestro
Educación Doctor en Filosofía y Letras

Viriato Díaz-Pérez es uno de los más fecundos maestros que tuvo el Paraguay durante casi medio siglo.

 Infancia y juventud

Díaz-Pérez nació en Madrid en 1875. Provenía de un linaje de intelectuales. Hijo de Nicolás Díaz-Pérez, conocido escritor, cronista oficial de Extremadura y autor del Diccionario Biográfico y Bibliográfico de Extremeños Ilustres, y de doña Emilia Martín de la Herrería, también escritora.

Obtuvo el grado académico de Doctor en Filosofía y Letras en la Universidad Central de Madrid en el año 1900. Fue alumno de consagrados maestros como Menéndez y Pelayo, Giner de los Ríos, Moraita y Cordera.

Trayectoria en Madrid

Viriato Díaz-Pérez dejó en su tierra un surco fecundo de realizaciones científicas y literarias. Teósofo, republicano y orientalista dio a conocer desde 1895 hasta su venida al Paraguay, un enorme caudal de publicaciones y ensayos de extrema profundidad, dedicados a temas de su especialidad, entre los que cabe citar:

  • La India,
  • Algunos datos sobre la Antigua Literatura Hinda, Naturaleza y Función del lenguaje rítmico, tesis presentada en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Madrid,
  • Sobre el misticismo Musulmán,
  • Supernaturismo – Karma,
  • La raíz an y sus significados, se denominó la tesis presentada al Congreso de Orientalistas, de Ámsterdam.

En 1904, publicó en Madrid, en la Unión Iberoamericana su trabajo “Movimiento Intelectual en el Paraguay”, en el que hacía un repaso de las principales personalidades del país.

Fue, desde joven, colaborador en revistas hispánicas conjuntamente con los escritores de la generación del 98.

Su familia

En 1906, atraído por sus románticos efluvios – según expresión de Carlos R. Centurión – animado por el joven político y escritor paraguayo Hérib Campos Cervera que lo visitara en España, viajó al Paraguay.

Consustanciado con la nueva tierra que amó como propia, allí se radicó. Contrajo matrimonio con Leticia Godoi Rivarola, hija del conocido político y benefactor Juan Silvano Godoi, de dicha unión nacieron sus hijos Fernán y Rodrigo, este último, refinado poeta.

El Museo y Biblioteca que lleva el nombre del ilustre Juan Silvano Godoi se convirtió en el refugio predilecto del dedicado y estudioso Viriato. Desde ese recinto propagó con dedicación apostólica y generosidad todo su saber.

Dedicó su vida a la docencia y a la vida intelectual. Fue maestro de cientos de paraguayos que recibieron el influjo de sus conocimientos.

Cargos ocupados

Fue nombrado Jefe del Archivo Nacional; Director general de la Biblioteca y Museo de Bellas Artes de Asunción; Miembro Paleógrafo de la Comisión de Límites con Bolivia. Desde 1902] ejerció el cargo de Cónsul del Paraguay en España.

Trayectoria en Paraguay

Participación cultural

En 1907 organizó el círculo literario llamado “La Colmena” que congregaba a toda una suerte de intelectuales de primera línea: Rafael Barret, Juan E. O’Leary, Manuel Domínguez, Arsenio López Decoud, Modesto Guggiari, Juan Silvano Godoi, Carlos R. Centurión, Fulgencio R. Moreno, Ricardo Brugada (h.), Juan Casabianca, Ignacio A. Pane, Ramón V. Caballero y otros.

En 1908 era un conspicuo conferencista y colaborador de cuantas publicaciones literarias salieron a luz. Desde su llegada al Paraguay, el nombre de Viriato no estuvo ajeno a la actividad cultural de Asunción.

Participó en diversos actos culturales de divulgación internacional con Argentina, Brasil, Uruguay, Estados Unidos, España, Italia y Alemania.

Desde este año hasta la segunda década del siglo, su prodigiosa divulgación literaria fue asombrosa. Una multitud de folletos y conferencias pronunciadas en diversos círculos afectados a las letras y las artes, lo catapultaron a los más altos estrados de la intelectualidad paraguaya.

Publicaciones de autores extranjeros se hicieron eco de su labor de maestro. El teósofo, ocultista, políglota tenía ya una fama de sabio.

Asistió en 1916 como delegado paraguayo al Congreso de Bibliografía e Historia realizado en Buenos Aires, donde presentó su obra “Polibiblión Paraguayo”, una guía de indicaciones bibliográficas sobre el Paraguay.

Obras

Fue redactor principal de la importante Revista del Instituto Paraguayo.

En 1913, creó la Revista Paraguaya.

En 1924, redactó el informe oficial presentado a la Sociedad de las Naciones, sobre “La cultura y la escultura en el Paraguay”.

En 1925, participó en la Revista del Paraguay, dirigida por el investigador y poeta Enrique Parodi.

Organizó el Segundo Congreso Internacional de Historia y Geografía de América, llevado a cabo en Asunción el 12 de octubre de 1926.

En 1930, publicó en La Asunción un magnífico estudio denominado “Las comunidades peninsulares en su relación con los levantamientos comuneros americanos y en especial con la Revolución Comunera del Paraguay”.

En 1948, colaboró con su monografía “La literatura en el Paraguay” para integrar la gran Historia Universal de la Literatura, de Prapoline, enciclopedia de XIII volúmenes. Díaz-Pérez fue una figura característica del complejo novecientos del Paraguay.

Últimos años

Pronunció más de trescientas conferencias en diversos estrados.

Ejerció la cátedra por más de cuarenta años en las más conocidas instituciones de enseñanza. Su sólida cultura humanista, sus profundos conocimientos y su inagotable actividad intelectual le hicieron merecedor del respeto de sus alumnos y contemporáneos.

Hasta que falleció en Asunción el 25 de agosto de 1958.

Referencias

  • Cien vidas paraguayas. Carlos Zubizarreta
  • Historia de las letras paraguayas. Carlos R. Centurión

 

VIRIATO DÍAZ-PÉREZ Y SU OBRA[2] 

** Viriato Díaz-Pérez nació en Madrid en 1875 y se doctoró en Filosofía y Letras en la Universidad Central de la capital española cuando tenía 25 años. Formó parte de la famosa generación del 98, y trabajó intensamente en la vida intelectual madrileña de esos años; se carteaba, por ejemplo, con el autor de PLATERO Y YO, Juan Ramón Jiménez. Estaba también relacionado con el Paraguay a través de la familia Campos Cervera, y al punto que Hérib, padre, se casa con Alicia Díaz-Pérez, hermana de Viriato. Este hecho, y el que haya sido nombrado en 1903 Cónsul General del Paraguay en Madrid, cambiaron los intereses y los rumbos de Viriato Díaz-Pérez.
** Para 1906 ya lo tenemos en Paraguay e inserto dentro de la elite intelectual asuncena. A semanas de llegar fue nombrado director del Archivo Nacional de Asunción y a él se debe la encuadernación de cinco mil volúmenes con los documentos del archivo. Este trabajo lo puso en estrecha relación con otro gran intelectual de la época, Juansilvano Godoy; fruto de esta relación fue el casamiento de Viriato con Leticia, hija de Juansilvano.
** Viriato también se desempeño como director de la Biblioteca Nacional y estas actividades se complementaban con la docencia y con la labor periodística. Tanto fue su aporte a la Universidad Nacional, que ésta lo nombró Doctor Honoris Causa. Su obra escrita es extensa y variada, alcanzando los 30 volúmenes: abarca temas de lingüística, filosofía, literatura, ética, e historia, entre otros. Como bien diría Efraim Cardozo, “pocos se entregaron, de entre los extranjeros, tan completamente a la docencia cultural como Viriato Díaz-Pérez”.
** Cuando Viriato Díaz-Pérez ofreció sus conferencias en el Instituto Paraguayo en 1921, ya hacía quince años que estaba al frente del Archivo Nacional, por lo tanto conocía y manejaba toda la documentación que se hallara en dicho repositorio a la perfección. Si bien por la naturaleza de una conferencia hablada no hay notas a pie de páginas ni citas a documentos específicos, podemos, sin lugar a dudas, dar por supuesto que todo su escrito está basado en una sólida documentación.
** Sin embargo, la originalidad de la obra de Viriato Díaz-Pérez y su aporte más claro es el de ubicar las revoluciones comuneras en el contexto de los levantamientos americanos y peninsulares. Su mayor aporte, entonces, es llamar la atención sobre el hecho de que es imposible comprender en su totalidad las revueltas comuneras paraguayas si a éstas no se las relaciona con las de las comunidades españolas en el siglo XVI.
** Entonces nuestro autor va conduciéndonos muy pedagógicamente dentro de su esquema. Nos introduce en la España del 1500, y nos explica cómo estaba organizada la sociedad en esa época. Analiza con nuevos ojos la figura de Carlos V y hasta llega a afirmar que su grandeza, para España, fue fatal. Argumenta Viriato Díaz-Pérez que toda la actividad de Carlos V se hizo de cara a Europa y de espalda a España y América. Esto hizo que no se atendieran los reclamos de las comunidades, las cuales terminaron levantándose a lo largo de toda la península. Con fina agudeza nos introduce dentro del “sentir comunero” compartiendo las cartas que entre los mismos líderes se enviaban.
** Luego de explicar el surgimiento y la represión del movimiento comunero peninsular en el siglo XVI, da el salto y nos ubica en el contexto americano. Sólo así, insiste Viriato, vamos a comprender más acabadamente lo sucedido en Paraguay. Revolución comunera que desarrolla en los dos últimos capítulos de la obra y resume brillantemente lo acontecido entre 1721 y 1735.
** Sin embargo, él es consciente de que está sólo abriendo la temática, invitándonos a tomar la posta. En sus palabras: “Porque para una exacta comprensión de los hechos que integran el caótico período durante el cual se produce la célebre Revolución Comunera del Paraguay, sería preciso realizar una revisión de los numerosos problemas no resueltos y de las emergencias no suficientemente estudiadas, que rodean al interesante momento histórico”.
** Podemos afirmar, por lo tanto, que la lectura de la obra de Viriato Díaz-Pérez no sólo es fundamental para todos a quienes nos interesa la historia del Paraguay, sino también para aquellos investigadores que quieran arrojar nuevas luces sobre este tema central de nuestro pasado.

 

PARA IR PENSANDO…

 (Preguntas disparadoras para el debate)

  •  ¿Cómo está la Libertad de Pensamiento en Paraguay?
  • ¿Existen presos de Pensamiento en Paraguay?
  • ¿Persecución a algún tipo de pensamiento político o religioso?
  • ¿Siempre fue así? ¿En qué épocas no?

 


[1] http://es.wikipedia.org/wiki/Viriato_D%C3%ADaz-P%C3%A9rez

[2] Edición especial de Editorial Servilibro. Para ABC COLOR, Colección Imaginación y Memorias del Paraguay (11) © De la introducción: IGNACIO TELESCA. Editorial Servilibro,
Asunción-Paraguay,2007, 118 páginas



LA LITERATURA DE RAFAEL BARRETT Y LOS DD. HH. EN PARAGUAY
08/03/2010, 2:18 PM
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EJERCITARIO – A CONTINUACION COLOCAMOS  EL ARTICULO 25 DE LA CONSTITUCION DE 1870 Y LOS 7 PRIMEROS ARTÍCULOS DE LA DECLARACIÓN DE LOS DD.HH. PROPONEMOS HACER UNA LECTURA PARALELA DE LOS ESCRITOS DE BARRET PARA LUEGO CONTESTAR LAS PREGUNTAS.

“Artículo 25. En la República del Paraguay no hay esclavos, si alguno existe queda libre desde la jura de esta constitución, y una ley especial velará las indemnizaciones a que diere lugar esta declaración.

Los esclavos, de que cualquier modo se introduzcan, queda libre por el solo hecho de pisar el territorio paraguayo.”  (CONSTITUCION NACIONAL DE LA REPÚBLICA DEL PARAGUAY – 1870)


Artículo 1
Todos los seres humanos nacen libres e iguales en dignidad y derechos y, dotados como están de razón y conciencia, deben comportarse fraternalmente los unos con los otros.

Artículo 2
Toda persona tiene todos los derechos y libertades proclamados en esta Declaración, sin distinción alguna de raza, color, sexo, idioma, religión, opinión política o de cualquier otra índole, origen nacional o social, posición económica, nacimiento o cualquier otra condición.

Además, no se hará distinción alguna fundada en la condición política, jurídica o internacional del país o territorio de cuya jurisdicción dependa una persona, tanto si se trata de un país independiente, como de un territorio bajo administración fiduciaria, no autónomo o sometido a cualquier otra limitación de soberanía.

Artículo 3
Todo individuo tiene derecho a la vida, a la libertad y a la seguridad de su persona.

Artículo 4
Nadie estará sometido a esclavitud ni a servidumbre, la esclavitud y la trata de esclavos están prohibidas en todas sus formas.

Artículo 5
Nadie será sometido a torturas ni a penas o tratos crueles, inhumanos o degradantes.

Artículo 6
Todo ser humano tiene derecho, en todas partes, al reconocimiento de su personalidad jurídica.

Artículo 7
Todos son iguales ante la ley y tienen, sin distinción, derecho a igual protección de la ley. Todos tienen derecho a igual protección contra toda discriminación que infrinja esta Declaración y contra toda provocación a tal discriminación.

(DECLARACIÓN UNIVERSAL DE LOS DERECHOS HUMANOS – 1948)

LA ESCLAVITUD Y EL ESTADO de Rafael Barrett

Publicado en “El Diario”, Asunción, 15 de junio de 1908.

Es preciso que sepa el mundo de una vez lo que pasa en los yerbales. Es preciso que cuando se quiera citar un ejemplo moderno de todo lo que puede concebir y ejecutar la codicia humana, no se hable solamente del Congo, sino del Paraguay.

El Paraguay se despuebla; se le castra y se le extermina en las 7 u 8.000 leguas entregadas a la Compañía Industrial Paraguaya, a la Matte Larengeira y los y a los arrendatarios y propietarios de los latifundios del Alto Paraná. La explotación de la yerba-mate descansa en la esclavitud, el tormento y el asesinato.

Los datos que voy a presentar en esta serie de artículos, destinados a ser reproducidos en los países civilizados de América y de Europa, se deben a testigos presenciales, y han sido confrontados entre sí y confirmados los unos por los otros. No he elegido lo más horrendo, sino lo más frecuente; no la excepción, sino la regla. Y a los que duden o desmientan les diré:

«Venid conmigo a los yerbales, y con vuestros ojos veréis la verdad».

No espero justicia del Estado. El Estado se apresuró a restablecer la esclavitud en el Paraguay después de la guerra. Es que entonces tenía yerbales. He aquí lo esencial del decreto de enero de 1871:

«El Presidente de la República, teniendo en conocimiento de que los beneficiadores de yerbas y otros ramos de la industria nacional, sufren constantemente perjuicios que les ocasionan los operarios, abandonando los establecimientos con cuentas atrasadas…

DECRETA:
«Artículo 1º.- …».

«Art. 2º.- En todos los casos en que el peón precisase separarse de sus trabajos temporalmente deberá obtener… asentimiento por medio de una constancia firmada por el patrón o capataces del establecimiento».

«Art. 3º.- El peón que abandone su trabajo sin este requisito, será conducido preso al establecimiento, si así lo pidiere el patrón, cargándosele en cuenta los gastos de remisión y demás que por tal estado origine».

Juan B. Gil RIVAROLA

El mecanismo de la esclavitud es el siguiente: No se le conchaba jamás al peón sin anticiparle una cierta suma que el infeliz gasta en el acto o deja a su familia. Se firma ante el juez un contrato en el cual consta el monto del anticipo, estipulándose que el patrón será reembolsado en trabajo. Una vez arreado a la selva, el peón queda prisionero los doce o quince años que, como máximum, resistirá a las labores y a las penalidades que le aguardan. Es un esclavo que se vendió a sí mismo. Nada le salvará. Se ha calculado de tal modo el anticipo, con relación a los salarios y a los precios de los víveres y de las ropas en el yerbal, que el peón, aunque reviente, será siempre deudor de los patrones. Si trata de huir se le caza. Si no se logra traerle vivo, se le mata.

Así se hacía en tiempos de Rivarola. Así se hace hoy.

Es sabido que el Estado perdió sus yerbales. El territorio paraguayo se repartió entre los amigos del gobierno y después la Industrial se fue quedando con casi todo. El Estado llegó al extremo de regalar ciento cincuenta leguas a un personaje influyente. Fue aquella una época interesante de venta y arriendo de tierras y de compra de agrimensores y de jueces. Pero no nos importan por el momento las costumbres políticas de esta nación, sino lo referente a la esclavitud en los yerbales.

En la reglamentación del 20 de agosto de 1885 se dice:

«Art. 11. -Todo contrato entre el explotador de yerba y sus peones, para que tenga fuerza, deberá ser hecho ante la autoridad local respectiva, etcétera».

Ni una palabra especificando qué contratos son legales y cuáles no. El juez sigue poniendo su visto bueno a la esclavitud.

En 1901, al cabo de treinta años, se deroga especialmente el decreto de Rivarola. Pero el nuevo decreto es una nueva autorización, más disimulada, puesto que ya el Estado no tenía yerbales, de la esclavitud en el Paraguay. Se prohíbe al peón abandonar el trabajo, so pena de daños y perjuicios a los patrones. Ahora bien, el peón debe siempre al patrono; no le es posible pagar y legalmente se le apresa.

El Estado tuvo y tiene sus inspectores, los cuales por lo común se enriquecieron pronto. Los inspectores van a los yerbales para:

«1.º) Reconocer toda la jurisdicción de su sección;

2.º) Fiscalizar la elaboración de yerba;

3.º) Cuidar que los industriales no destruyan las plantas de yerba;

4.º) Exigir que cada arrendatario le presente la patente del rancho arrendado, etc.».

Ninguna orden de verificar si en los yerbales se ejerce la esclavitud, y si se atormenta o fusila al obrero.

Este análisis legislativo es un poco inocente, pues aunque la esclavitud no se apoyara en la ley, se practicaría de todas maneras. En la selva está el esclavo tan desamparado como en el fondo del mar. Don R. C., en 1877, decía que la Constitución se detenía en el río Jejuy. Suponiendo que un peón sacara de su cerebro enfermo un resto de independencia, y de su cuerpo dolorido la energía necesaria para atravesar inmensos desiertos en busca de un juez, encontraría un juez comprado por la Industrial, la Matte o los latifundistas del Alto Paraná. Las autoridades locales se compran mensualmente mediante un sobresueldo, según me ratifica el señor contador de la Industrial Paraguaya.

El juez y el jefe comen, pues, en ese plato. Suelen ser simultáneamente autoridades nacionales y habilidades yerbateros. Así el señor B. A., pariente del actual presidente de la República, es jefe político de San Estanislao y habilitado de la Industrial. El señor M., pariente también del presidente, es juez en el feudo de los señores Casado y empleado de ellos. Los señores Casado explotan los quebrachales por medio de la esclavitud. Todavía se recuerda el asesinato de cinco peones quebracheros que intentaron fugarse en una barca.

Nada hay, pues, que esperar de un Estado que restablece, la con ella lucra y vende la justicia al menudeo. Ojalá me equivoque.

Y entremos ahora en el detalle de los hechos.

HOGARES HERIDOS de Rafael Barrett

El estado de un cuerpo depende del de sus moléculas, y no puede estar sano un organismo vivo si las células de que se compone no están sanos. Es imposible que un país prospere cuando no se constituye fuerte y dignamente la familia, que es molécula y célula social. La patria hogar común, es desgraciada y débil porque los hogares individuales lo son. Y así como en medicina se tiende al único procedimiento curativo de regenerar los tejidos por los elementos, así la obra de salvar la patria se reduce a la de regenerar los hogares.

Obra lenta, laboriosa, poco lucida, y sin embargo la sola obra fecunda. Obra que no está al alcance de un ministro por hábil y bullicioso que sea, ni de política alguna. Aquí la política, lo mismo que en todo lo que se refiere a los problemas esenciales de los pueblos, tal vez sea capaz de hacer el mal, pero es impotente para hacer el bien: o es una calamidad, o no es nada; nunca es más generosa y útil que cuando se abstiene. No; la grande obra de regenerar los hogares requiere varias generaciones de hombres inteligentes y abnegados, bastante modestos para ir a enterrarse en los rincones de la campaña, bastante heroicos para quedarse allí a combatir el daño en sus raíces y para consagrarse a consolar y sanar los enfermos espíritus. El Paraguay es un vasto hospital de alucinados y de melancólicos. No son oradores ni capitalistas ni sargentos lo que nos hace falta, sino médicos, médicos amorosos cuyas manos a un tiempo curen y acaricien.

Y esos hombres, ¿dónde están? No lo sé, mas son necesarios. Son semejantes a las células vigorosas, multiplicadas por la acción de sueros inmunizadores y cuyo destino es batallar contra los microbios patógenos y devorarlos. Hay que batir al enemigo en su terreno y con sus armas, o resignarse a sucumbir. En los meses que siguieron a los desastres de la guerra hispanoamericana, cuando no se hablaba en la península, igual que hoy en el Paraguay, más que de regeneración y de rumbos nuevos, don José Echegaray presentó una solución teórica y pueril, solución de matemático: «Regenerémonos nosotros mismos uno por uno, exclamó; en cuanto cada español se haya regenerado a sí propio, se habrá regenerado España». Muy sencillo y muy absurdo, porque precisamente en eso consiste la degeneración, en no conseguir nadie regenerarse sin ajena ayuda. Un individuo de suficiente energía para recobrar por sí la salud moral está ya limpio y robusto. Al perfeccionarse no crea pujanza: la demuestra. Por desgracia nuestro caso es distinto. Decir que los hogares están heridos es poco; están mutilados, y las conciencias también. No alcanzará una existencia a lograr que retoñen los órganos ausentes; será necesaria una serie de existencias, como reclaman los filósofos indios, una serie de reencarnaciones para llegar a la purificación suma. La empresa es larga y penosa puesto que es fundamental. El pan humano de las edades venideras, alzado por la levadura de los educadores predicadores laicos, tardará quizás siglos en blanquear su hostia redentora.

El hogar paraguayo es una ruina que sangra; es un hogar sin padre. La guerra se llevó los padres y no los ha devuelto aún. Han quedado los machos errantes, aquellos que asaltaban los escombros con el cuchillo entre los dientes, después de la catástrofe. Antes robaban, mataban, violaban, pasaban. Ahora, algo cambiados en su raza vil de horda, algo contagiados por la desesperación muda de las nobles mujeres que López arrastró descalzas en pos de las carretas y que al sobrevivir se entregaban a ellos, merodeadores repugnantes, para repoblar el desolado desierto de la patria, algo tocados de la apacible belleza del suelo, toman la hembra, engendran con la vida y el dolor y pasan. Detrás, en los ranchos miserables, hay concubinas o viudas, pero madres al fin, que trabajan la tierra con sus huérfanos hijos a ellas abrazados en triste racimo. Jamás un aborto voluntario, jamás un infanticidio que otras madres hasta por caridad cometerían. Siempre abandonadas, pacientes, ignorantes y silenciosas, sienten en el fondo de su alma, como sintieron después de los años fatídicos, la necesidad de criar hombres, buenos o malos, de echar al mundo la probabilidad del triunfo. ¡Madres dolorosas, madres despojadas de toda vanidad y honor, de toda alegría, de todo adorno, madres de niños taciturnos, sombrías sembradoras del porvenir, sólo en vosotras está la esperanza; sólo vosotras, sobre vuestros inclinados y doloridos hombros, sostenéis vuestro país!

Pero una madre no es un hogar todavía. Sin el hogar, sin el home, reconfortante, tibio nido, pequeño y sagrado teatro de los altruismos normales de nuestra especie, fuente de todo arranque elevado, condición de toda labor regular y continua, base de toda felicidad, no hay nación respetable ni segura. El progreso de los sajones se debe exclusivamente a que son incomparables padres de familia. ¡Oh cándidos legisladores, preocupados con enseñar a leer a vuestros compatriotas! Consagrad vuestros esfuerzos a una tarea más importante y obscura: haced que respeten a sus mujeres y amen a sus hijos.

EL YUGO EN LA SELVA de Rafael Barrett

No siempre se arrea la peonada mediante contrato previo. A veces los racoteurs preparan noticias de reclutamiento o de revolución, y ofrecen al cándido campesino un refugio en los yerbales. Tales ocasiones de adquirir gratis la hacienda humana se facilitan si el empresario, entendiéndose con las altas autoridades del país, dispone de la fuerza pública, no sólo para asegurar fraudes y contrabandos, sino para organizar razzias que arreen a los que quieren venir, y cacerías que cobren a los que quieren marcharse. Recientemente la Matte Larangeira hizo un pacto de esta naturaleza con Bentos Xavier, al cual adelantó fondos para que derrocara en Mato Grosso a un gobernador poco complaciente.

Sea por un sistema, sea por el otro, el peón cayó en la selva. Tiene mil probabilidades contra una de no salir. Antes había la suspensión de labores desde fin de agosto hasta diciembre. Se licenciaba al personal añadiendo el eslabón de un nuevo anticipo a la antigua cadena. Pero la Matte suprimió esa semi-libertad de dos o tres meses. Era un gasto inútil; ¡con el anticipo primitivo basta y sobra! La Industrial imita a la Matte; el año pasado no suspendió la zafra. Se puede afirmar al pie de la letra que el obrero no volverá de la selva hasta que haya sudado toda su sangre y lo despidan por usado, convertido no en un viejo sino en la sombra de un viejo, si es que no lo fusilaron por desertor, no le encontraron muerto una mañana y arrojaron al río su cadáver.

¡La selva! Extraen de ella enormes fortunas los negreros enlevitados que se pasean por las calles de Asunción, de Buenos Aires o Río, y no llega a ella una ráfaga espiritual, un eco de la cultura, un consuelo de la sociedad no perdida. En las 5.000 leguas del Alto Paraná no hay más que un juez comprado por la Industrial y un maestro de escuela, el de Tucurúpucú. ¡Jurad sin miedo que al maestro no le subvencionan! En esas 5.000 leguas no hay un boticario ni un médico. Si los médicos manejaran el látigo o el fusil, ¡los habría! Dos tipos de extrema degeneración: el esclavo, pobre bestia asustada, y el habilitado, bestia feroz, proxeneta de la avaricia urbana; he aquí todo lo que la humanidad ha dejado en la selva. ¡Qué importa!, esos dos tipos son suficientes a constituir nuestra civilización legal: suministran el oro.

¡La selva! La milenaria capa de humus, bañada en la transpiración acre de la tierra; el monstruo inextricable, inmóvil, hecho de millones de plantas atadas en un solo nudo infinito; la húmeda soledad donde acecha la muerte y donde el horror gotea como en las grutas… ¡La selva! La rama serpiente y la elástica zarpa y el devorar silencioso de los insectos invisibles… Vosotros, los que os apagáis en un calabozo, no envidiéis al prisionero de la selva. A vosotros os es posible todavía acostaros en un rincón para esperar el fin. A él, no, porque su lecho es de espinas ponzoñosas; mandíbulas innumerables y minúsculas, engendradas por una fermentación infatigable, le disecarán vivo si no marcha. A vosotros os separa de la libertad un muro solamente. A él le separa la inmensa distancia, los muros de un laberinto que no se acaba nunca. Medio desnudo, desamparado, el obrero del yerbal es un perpetuo vagabundo de su propia cárcel. ¡Tiene que caminar sin reposo, y el camino es una lucha: tiene que avanzar a sablazos, y la senda que abre con el machete torna a cerrarse detrás de él como una estela en la mar!

Así trabaja hozando en el bosque sus galerías de topo, tendidas de picada a picada, agujeros en fondo de saco por donde busca y trae la yerba. Desgaja, carga y acarrea el ramaje al fogón. Se arrastra penosamente bajo el peso que le abruma. A eso se reduce la estúpida faena del yerbal, a la de una acémila que hocicara ante su sendero de retorno. El paraje se llama mina, y el peón, minero. La Cámara de Apelación paraguaya ha opinado que el yerbal es una mina. Esta designación terrible es más elocuente que todo. Sí: hay minas al aire y a la luz del sol. El hombre desaparece, sepultado bajo la codicia del hombre.

El minero desgaja y acarrea de día. De noche -¡porque se pena de día y de noche en el yerbal!- alcanza el fogón, verea el ramaje, es decir, lo tuesta en la llama, abrasándose las manos; deshoja la rama destrozándose los dedos; pisa la hoja en el raido, sujetando con tiras de cuero la mole, que llevará a cuestas hasta el romanaje donde será pesada…

¿Sabéis cuánta hoja exigen al minero diariamente la Matte Larangeira y la Industrial Paraguaya? ¡Ocho arrobas como mínimum! Ocho arrobas al hombro, traídas de una legua, de legua y media por la picada! Cuando el minero suelta el raido, nadie se acerca al desgraciado, que por lo común se desploma al suelo. Los capataces le respetan en ese instante. Una desesperación sin nombre se apodera de él, y sería capaz de asesinar. La lástima es que jamás lo haga, que jamás ejecute a sus verdugos.

Ahora, el barbacuá, el horno rudimentario en que se cuece la hoja. Allá en lo alto, sobre la boca fulgurante, el urú encaramado, respirando fuego, vigila la quemazón. ¡Cuántas veces ha caído desmayado y lo han reanimado a puntapiés! El trabajo más cruel es quizá el acarreo de leña al barbacuá, 70 u 80 kilos de troncos gruesos, bajo los cuales, en el calvario de una larga caminata a través de la selva, la espalda desnuda sangra. ¡Sí; la carne cruje desnuda en el yerbal, porque allí son muy caras las camisas!

Sumad el ejército de los mensualeros, atacadores de mboroviré, troperos de carreta, picadores, boyeros, expedicionarios desprovistos de lo más preciso, obligados a cruzar desiertos y pantanos interminables; chateros a quienes se paga por viaje de un mes y que regresan, entorpecidos por las sequías, después de tres o cuatro meses de combate aguas arriba, con el pecho tumefacto por el botador; sumadlo todo, y obtendréis la turba maldita de los yerbales, jadeante catorce, dieciséis horas diarias, para la cual no hay domingo ni otra fiesta que el Viernes Santo, recuerdo del martirio de Jesús, padre de los que sufren…

Y esa gente ¿qué come? ¿De qué manera se trata? ¿Qué salario se le abona y qué ganancia produce a los habilitados y a la empresa?

Contestar a esto es revelar una serie de crímenes… Hagámoslo.

Publicado en “El Diario”, Asunción, 20 de junio de 1908.

PREGUNTAS

1.- El Texto de Barret es de una alta carga denunciativa. ¿Cuál de los Árticulos de la Declaración de los DD.HH. piensa usted que se ve agredido con los hechos denunciados?

2.- ¿Conocía la obra de Rafael Barret? ¿Qué le parece su trabajo?

3.- ¿Cuál es su opinión sobre la exclavitud? ¿Conoce casos actuales en Paraguay?



Segundo Encuentro – “ALON Y LA SITUACIÓN DE LOS DD. HH. EN EL PARAGUAY DE LA POSTGUERRA.” Antecedente a una Literatura Social Paraguaya. Reflexiones a partir de la obra: “Desde el Infierno”
03/03/2010, 9:09 PM
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En el segundo encuentro del Aula-Taller de Educación en Derechos Humanos por medio de la Literatura Paraguaya se discutirá sobre la obra de Juan de la Cruz Ayala y su vinculación con la defensa de los Derechos Humanos.

Los mismos serán contextualizados en la situación de Post-Guerra del ’70 del Paraguay que le tocó vivir al mecionado escritor nacional.

Como preguntas – disparadoras del debate se proponen:

– Según el material de autoría de Rubén Bareiro Saguier y Víctor-Jacinto Flecha ¿cuál fue el contexto histórico que le tocó vivir a Juan de la Cruz Ayala?

– En los textos “Desde el Infierno” y “Existe, sí” se puede inferir alguna vinculación del autor con los Derechos Humanos.

– Conocía usted la obra de Alon. ¿Qué le parece?

(conteste haciendo click abajo)



RESEÑA DEL CONTENIDO DEL AULA-TALLER: DERECHOS HUMANOS POR MEDIO DE LA LITERATURA PARAGUAYA
14/02/2010, 2:57 PM
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  • OBJETIVOS

Objetivo General:

Promover el conocimiento, aprendizaje y difusión de los Derechos Humanos, aprovechando las capacidades y habilidades literarias que puedan tener jóvenes y adultos, por medio de un Aula-Taller enmarcada en la Educación para el Tiempo Libre Dirigido, que arroje al final de la práctica un producto último que sirva de promotor tanto de los DD.HH., como de experiencias semejantes en otras comunidades de nuestra sociedad.

Objetivos Específicos:

  • Promover y Difundir los Derechos Humanos entre jóvenes y adultos.
  • Incentivar el hábito de la lecto-escritura en el tiempo libre.
  • Formar grupos de Lecto-Escritura.
  • Desarrollo de un Blog del Aula Taller
  • Suscitar el interés por la Literatura Paraguaya del Siglo XX.
  • Analizar la Literatura Paraguaya desde un enfoque de Derechos Humanos
  • Promover a nuevos escritores/as.
  • Editar y Publicar un material de literatura nacional Paraguaya que ponga de manifiesto el estrecho vínculo entre los DD.HH. y la Literatura, en particular la Literatura Paraguaya.

  • DESTINADO A:
    • Jóvenes Escritores en General
    • Docentes de Derechos Humanos
    • Docentes de Literatura Paraguaya e Hispanoamericana
    • Público en General
  • REQUISITOS DE INSCRIPCIÓN:
    • Inscripción Gratuita hasta 15 Personas.
    • Tener habilidades, capacidades y/o inquietudes para la lectura y/o escritura de textos literarios (poesías, cuentos)
    • Estar interesada/o en los Derechos Humanos y su Vinculación con la Literatura Paraguaya.
    • Tener entre 15 y 50 años.
  • RESPONSABLES:
  • Dr. Víctor-Jacinto Flecha
  • Lic. Miguel Ángel Méndez

  FECHAS DE ENCUENTROS CONTENIDO A DESARROLLAR
1 25-02-2010 PRESENTACIÓN E INTRODUCCIÓN A LA METODOLOGÍA DEL AULA TALLER DE EDUCACIÓN EN DERECHOS HUMANOS POR MEDIO DE LA LITERATURA PARAGUAYA.
2 04-03-2010 “ALOM Y LA SITUACIÓN DE LOS DD. HH. EN EL PARAGUAY DE LA POSTGUERRA.” Antecedente a una Literatura Social Paraguaya. Reflexiones a partir de la obra: “Desde el Infierno.”
3 11-03-2010 “REFLEXIONES SOBRE LA TORTURA EN RAFAEL  BARRET”. Análisis y discusión de los Textos “La Tortura y el “Fracaso de la Violencia”.
4 18-03-2010 “VIRIATO DÍAZ PÉREZ O EL POLÍGRAFO DE VILLA AURELIA Y LA LIBERTAD DE PENSAMIENTO.” Análisis y Discusión del escrito “Las Ideas no se Matan.”
5 25-03-2010 “LOS DERECHOS HUMANOS POLÍTICOS EN LA OBRA DE GABRIEL CASACCIA BIBOLINI.” – Reflexiones a partir de su novela “Los exiliados”
6 8-04-2010 “LOS DERECHOS HUMANOS POLÍTICOS EN LA OBRA DE MANUEL ORTIZ GUERRERO”. Reflexiones a partir de los poemas “Nicaragua y “México
7 15-04-2010 “LOS DERECHOS HUMANOS SOCIALES EN LA POESÍA SOCIAL Y JULIO CORREA”. Reflexiones a partir de su Obra
8 22-04-2010 “EL EXILIO, EL DESTIERRO Y LOS DERECHOS HUMANOS POLÍTICOS EN LA OBRA DE HERIB CAMPOS CERVERA.” – Reflexiones a partir del texto ‘Un puñado de Tierra”.
9 29-04-2010 “LA LIBERTAD EN LA OBRA DE JOSEFINA PLÁ” – Reflexiones a partir de las obras “Glosa I y III”
10 6-05-2010 “EL CANTO A LA LIBERTAD EN LA OBRA  POÉTICA DE AUGUSTO ROA BASTOS.”- Reflexiones a partir de las obras “Cantos a las ciudades libertadas” y “Los Hombres”
     
11 13-05-2010 “LA ABIERTA CRÍTICA AL CERCENAMIENTO DE LAS LIBERTADES POLÍTICAS EN LA OBRA AUGUSTO DE ROA BASTOS.” Reflexiones a partir de la obra “Yo, el Supremo”
12 20-05-2010 “ELVIO ROMERO Y EL CERCENAMIENTO DE LAS LIBERTADES POLÍTICAS EN LA NOCHE STRONISTA”. Reflexiones a partir del poemario “Los innombrables”
13 27-05-2010 “LA BÚSQUEDA DE LA LIBERTAD Y LOS DERECHOS HUMANOS POLÍTICOS EN LA OBRA DE JOSE MARÍA RIVAROLA MATTO”. Apuntes reflexivos sobre la obra “La isla sin mar”
14 10-06-2010 “LOS DERECHOS HUMANOS EN LA OBRA DE  RAMIRO DOMINGUEZ”
 
 

 

DIAPOSITIVAS DEL PRIMER ENCUENTRO

 

Declaración Universal de los Derechos Humanos

Preámbulo

Considerando que la libertad, la justicia y la paz en el mundo tienen por base el reconocimiento de la dignidad intrínseca y de los derechos iguales e inalienables de todos los miembros de la familia humana;Considerando que el desconocimiento y el menosprecio de los derechos humanos han originado actos de barbarie ultrajantes para la conciencia de la humanidad, y que se ha proclamado, como la aspiración más elevada del hombre, el advenimiento de un mundo en que los seres humanos, liberados del temor y de la miseria, disfruten de la libertad de palabra y de la libertad de creencias;

Considerando esencial que los derechos humanos sean protegidos por un régimen de Derecho, a fin de que el hombre no se vea compelido al supremo recurso de la rebelión contra la tiranía y la opresión;

Considerando también esencial promover el desarrollo de relaciones amistosas entre las naciones;

Considerando que los pueblos de las Naciones Unidas han reafirmado en la Carta su fe en los derechos fundamentales del hombre, en la dignidad y el valor de la persona humana y en la igualdad de derechos de hombres y mujeres, y se han declarado resueltos a promover el progreso social y a elevar el nivel de vida dentro de un concepto más amplio de la libertad;

Considerando que los Estados Miembros se han comprometido a asegurar, en cooperación con la Organización de las Naciones Unidas, el respeto universal y efectivo a los derechos y libertades fundamentales del hombre, y

Considerando que una concepción común de estos derechos y libertades es de la mayor importancia para el pleno cumplimiento de dicho compromiso;

LA ASAMBLEA GENERAL proclama la presente DECLARACIÓN UNIVERSAL DE DERECHOS HUMANOS como ideal común por el que todos los pueblos y naciones deben esforzarse, a fin de que tanto los individuos como las instituciones, inspirándose constantemente en ella, promuevan, mediante la enseñanza y la educación, el respeto a estos derechos y libertades, y aseguren, por medidas progresivas de carácter nacional e internacional, su reconocimiento y aplicación universales y efectivos, tanto entre los pueblos de los Estados Miembros como entre los de los territorios colocados bajo su jurisdicción.

Artículo 1
Todos los seres humanos nacen libres e iguales en dignidad y derechos y, dotados como están de razón y conciencia, deben comportarse fraternalmente los unos con los otros.

Artículo 2
Toda persona tiene todos los derechos y libertades proclamados en esta Declaración, sin distinción alguna de raza, color, sexo, idioma, religión, opinión política o de cualquier otra índole, origen nacional o social, posición económica, nacimiento o cualquier otra condición.

Además, no se hará distinción alguna fundada en la condición política, jurídica o internacional del país o territorio de cuya jurisdicción dependa una persona, tanto si se trata de un país independiente, como de un territorio bajo administración fiduciaria, no autónomo o sometido a cualquier otra limitación de soberanía.

Artículo 3
Todo individuo tiene derecho a la vida, a la libertad y a la seguridad de su persona.

Artículo 4
Nadie estará sometido a esclavitud ni a servidumbre, la esclavitud y la trata de esclavos están prohibidas en todas sus formas.

Artículo 5
Nadie será sometido a torturas ni a penas o tratos crueles, inhumanos o degradantes.

Artículo 6
Todo ser humano tiene derecho, en todas partes, al reconocimiento de su personalidad jurídica.

Artículo 7
Todos son iguales ante la ley y tienen, sin distinción, derecho a igual protección de la ley. Todos tienen derecho a igual protección contra toda discriminación que infrinja esta Declaración y contra toda provocación a tal discriminación.

Artículo 8
Toda persona tiene derecho a un recurso efectivo ante los tribunales nacionales competentes, que la ampare contra actos que violen sus derechos fundamentales reconocidos por la constitución o por la ley.

Artículo 9
Nadie podrá ser arbitrariamente detenido, preso ni desterrado.

Artículo 10
Toda persona tiene derecho, en condiciones de plena igualdad, a ser oída públicamente y con justicia por un tribunal independiente e imparcial, para la determinación de sus derechos y obligaciones o para el examen de cualquier acusación contra ella en materia penal.

Artículo 11
1. Toda persona acusada de delito tiene derecho a que se presuma su inocencia mientras no se pruebe su culpabilidad, conforme a la ley y en juicio público en el que se le hayan asegurado todas las garantías necesarias para su defensa.

2. Nadie será condenado por actos u omisiones que en el momento de cometerse no fueron delictivos según el Derecho nacional o internacional. Tampoco se impondrá pena más grave que la aplicable en el momento de la comisión del delito.

Artículo 12
Nadie será objeto de injerencias arbitrarias en su vida privada, su familia, su domicilio o su correspondencia, ni de ataques a su honra o a su reputación. Toda persona tiene derecho a la protección de la ley contra tales injerencias o ataques.

Artículo 13
1. Toda persona tiene derecho a circular libremente y a elegir su residencia en el territorio de un Estado.

2. Toda persona tiene derecho a salir de cualquier país, incluso del propio, y a regresar a su país.

Artículo 14
1. En caso de persecución, toda persona tiene derecho a buscar asilo, y a disfrutar de él, en cualquier país.

2. Este derecho no podrá ser invocado contra una acción judicial realmente originada por delitos comunes o por actos opuestos a los propósitos y principios de las Naciones Unidas.

Artículo 15
1. Toda persona tiene derecho a una nacionalidad.

2. A nadie se privará arbitrariamente de su nacionalidad ni del derecho a cambiar de nacionalidad.

Artículo 16
1. Los hombres y las mujeres, a partir de la edad núbil, tienen derecho, sin restricción alguna por motivos de raza, nacionalidad o religión, a casarse y fundar una familia, y disfrutarán de iguales derechos en cuanto al matrimonio, durante el matrimonio y en caso de disolución del matrimonio.

2. Sólo mediante libre y pleno consentimiento de los futuros esposos podrá contraerse el matrimonio.

3. La familia es el elemento natural y fundamental de la sociedad y tiene derecho a la protección de la sociedad y del Estado.

Artículo 17
1. Toda persona tiene derecho a la propiedad, individual y colectivamente.

2. Nadie será privado arbitrariamente de su propiedad.

Artículo 18
Toda persona tiene derecho a la libertad de pensamiento, de conciencia y de religión; este derecho incluye la libertad de cambiar de religión o de creencia, así como la libertad de manifestar su religión o su creencia, individual y colectivamente, tanto en público como en privado, por la enseñanza, la práctica, el culto y la observancia.

Artículo 19
Todo individuo tiene derecho a la libertad de opinión y de expresión; este derecho incluye el de no ser molestado a causa de sus opiniones, el de investigar y recibir informaciones y opiniones, y el de difundirlas, sin limitación de fronteras, por cualquier medio de expresión.

Artículo 20
1. Toda persona tiene derecho a la libertad de reunión y de asociación pacíficas.

2. Nadie podrá ser obligado a pertenecer a una asociación.

Artículo 21
1. Toda persona tiene derecho a participar en el gobierno de su país, directamente o por medio de representantes libremente escogidos.

2. Toda persona tiene el derecho de acceso, en condiciones de igualdad, a las funciones públicas de su país.

3. La voluntad del pueblo es la base de la autoridad del poder público; esta voluntad se expresará mediante elecciones auténticas que habrán de celebrarse periódicamente, por sufragio universal e igual y por voto secreto u otro procedimiento equivalente que garantice la libertad del voto.

Artículo 22
Toda persona, como miembro de la sociedad, tiene derecho a la seguridad social, y a obtener, mediante el esfuerzo nacional y la cooperación internacional, habida cuenta de la organización y los recursos de cada Estado, la satisfacción de los derechos económicos, sociales y culturales, indispensables a su dignidad y al libre desarrollo de su personalidad.

Artículo 23
1. Toda persona tiene derecho al trabajo, a la libre elección de su trabajo, a condiciones equitativas y satisfactorias de trabajo y a la protección contra el desempleo.

2. Toda persona tiene derecho, sin discriminación alguna, a igual salario por trabajo igual.

3. Toda persona que trabaja tiene derecho a una remuneración equitativa y satisfactoria, que le asegure, así como a su familia, una existencia conforme a la dignidad humana y que será completada, en caso necesario, por cualesquiera otros medios de protección social.

4. Toda persona tiene derecho a fundar sindicatos y a sindicarse para la defensa de sus intereses.

Artículo 24
Toda persona tiene derecho al descanso, al disfrute del tiempo libre, a una limitación razonable de la duración del trabajo y a vacaciones periódicas pagadas.

Artículo 25
1. Toda persona tiene derecho a un nivel de vida adecuado que le asegure, así como a su familia, la salud y el bienestar, y en especial la alimentación, el vestido, la vivienda, la asistencia médica y los servicios sociales necesarios; tiene asimismo derecho a los seguros en caso de desempleo, enfermedad, invalidez, viudez, vejez u otros casos de pérdida de sus medios de subsistencia por circunstancias independientes de su voluntad.

2. La maternidad y la infancia tienen derecho a cuidados y asistencia especiales. Todos los niños, nacidos de matrimonio o fuera de matrimonio, tienen derecho a igual protección social.

Artículo 26
1. Toda persona tiene derecho a la educación. La educación debe ser gratuita, al menos en lo concerniente a la instrucción elemental y fundamental. La instrucción elemental será obligatoria. La instrucción técnica y profesional habrá de ser generalizada; el acceso a los estudios superiores será igual para todos, en función de los méritos respectivos.

2. La educación tendrá por objeto el pleno desarrollo de la personalidad humana y el fortalecimiento del respeto a los derechos humanos y a las libertades fundamentales; favorecerá la comprensión, la tolerancia y la amistad entre todas las naciones y todos los grupos étnicos o religiosos, y promoverá el desarrollo de las actividades de las Naciones Unidas para el mantenimiento de la paz.

3. Los padres tendrán derecho preferente a escoger el tipo de educación que habrá de darse a sus hijos.

Artículo 27
1. Toda persona tiene derecho a tomar parte libremente en la vida cultural de la comunidad, a gozar de las artes y a participar en el progreso científico y en los beneficios que de él resulten.

2. Toda persona tiene derecho a la protección de los intereses morales y materiales que le correspondan por razón de las producciones científicas, literarias o artísticas de que sea autora.

Artículo 28
Toda persona tiene derecho a que se establezca un orden social e internacional en el que los derechos y libertades proclamados en esta Declaración se hagan plenamente efectivos.

Artículo 29
1. Toda persona tiene deberes respecto a la comunidad, puesto que sólo en ella puede desarrollar libre y plenamente su personalidad.

2. En el ejercicio de sus derechos y en el disfrute de sus libertades, toda persona estará solamente sujeta a las limitaciones establecidas por la ley con el único fin de asegurar el reconocimiento y el respeto de los derechos y libertades de los demás, y de satisfacer las justas exigencias de la moral, del orden público y del bienestar general en una sociedad democrática.

3. Estos derechos y libertades no podrán, en ningún caso, ser ejercidos en oposición a los propósitos y principios de las Naciones Unidas.

Artículo 30
Nada en esta Declaración podrá interpretarse en el sentido de que confiere derecho alguno al Estado, a un grupo o a una persona, para emprender y desarrollar actividades o realizar actos tendientes a la supresión de cualquiera de los derechos y libertades proclamados en esta Declaración.

PREGUNTAS PARA EL PRIMER ENCUENTRO

– ¿Conocía usted la “Declaración Universal de los Derechos Humanos? ¿Alguna opinión al respecto de ellos?

– ¿Le parece que la Literatura Paraguaya por medio de sus escritores y escritoras ha contribuído a la difusión o la denuncia de carencia de los Derechos Humanos en nuestro País? Extiéndase  al respecto. Cite autores paraguayos conocidos por usted.

– ¿Qué opinión le merece el poema dedicado por Don Augusto Roa a las Madres de Plaza de Mayo?

– ¿Cuales son sus expectativas respecto a este Aula-Taller?

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